#21

«Don’t know really what I’m looking for. And don’t mind dancing here all on my own. But then I see you standing on the wall. Now all I want to is to get you all alone. Tryin’ my best to be honest. Don’t wanna break any promise. But what if this shit is love. Don’t wanna start any carnage. Isn’t it time to be modest. But what if this shit is love.

Can I can I get your number tonight. If I don’t then I might regret it for the re-, the rest of my life. See I see I got you feeling my vibe. Gotta hurry and make a move, there’s no time to be wasting time.

Can I can I get your oh oh oh oh oh oh oh. Can I can I get your oh oh oh oh oh oh oh uh

Feel like I have seen you here before. Somethin’ ‘bout you make me feel at home. Don’t take it slow come give me what I want. And all I want to is to get you all alone.

I’m tryin’ my best to be honest. Don’t wanna break any promise. But what if this shit is love.

Don’t wanna start any carnage. Isn’t it time to be modest. But what if this shit is love.

Can I can I get your number tonight. If I don’t then I might regret it for the re-, the rest of my life. See I see I got you feeling my vibe. Gotta hurry and make a move, there’s no time to be wasting time.»

Hayden… Lo único que diré, es que ella no es quién te ha dicho ser. Te llevarás una decepción. Si quieres ir con ella, adelante. Pero no vuelvas a buscarme cuando te des cuenta de que ella te engañara con todos los que pueda. Yo ya he dicho lo que tenía que decir, como buena amiga tuya, te he advertido. Mucha suerte en tu vida.

Era todo lo que había dicho la última vez que Hayden la había llamado. Él se había disculpado. También había dicho que no sabía que había pasado, que había sido amor a primera vista.

Brooke había sentido lástima por él. Porque ella conocía a la chica, era clienta habitual en el bar de Anne. Y sabía que él se arrepentiría de lo que había hecho. Pero no se sentía mal, ella había cumplido como buena persona, le había advertido de lo que le esperaba.

Y ahora, con Anne a su lado, Brooke reía a carcajadas con unos chicos que habían conocido. Anne hablaba con la única chica del grupo, mientras, Brooke escuchaba la animada conversación de los chicos.

-Brookey, ¿Vamos a jugar a la ruleta?- Jayden, uno de los tres chicos del grupo, la miraba mientras los demás se levantaban.

-Luego podemos ir al club que hay aquí al lado.- Anne y Annabelle se habían acercado a ella.- Y así movemos un poco el culo Brookey.- Brooke se abrazó a Annabelle y Anne, mientras seguían a los chicos que se dirigían a la mesa de la ruleta.

-Me gusta la idea, Anbe. ¿Vosotras vais a jugar una última partida?- los chicos habían empezado a colocar sus fichas. Anne negó con la cabeza, ella prefería el póker. La pequeña rubia en cambio le pidió el dinero a Jayden y consiguió fichas.

-Ey, ¿Qué tal si lo apostamos todo a un solo número? – la idea de Dylan, el hermano de Jayden, les había hecho gracia y Annabelle había sido la primera en colocar todas sus fichas en un solo número.

Jayden negaba con la cabeza, habían bebido lo suficiente como para hacer la tontería de apostarlo y arriesgarse a perderlo todo.

Brooke miró a Ashton, solo quedaban ellos dos por colocar las fichas. Él le regaló una sonrisa traviesa y se encogió de hombros. Ella le devolvió la sonrisa, y colocó todas sus fichas. Ahora tan solo le quedaba rezar porque la bolita acertara en su número.

Ashton se acercó a ella y le rodeó la cintura con un brazo.

-Ahora solo nos queda rezar.- murmuró su oído. Un escalofrío recorrió a Brooke de arriba abajo. Justo como cuando los habían conocido y Anne había tenido que darle un empujón para que reaccionara.

Se habían presentado, y cuando le había tocado a Ashton, ella se había quedado embobada mirándolo. Él también lo había hecho, aunque ella tenía la duda de si había pensado lo mismo. 

Porque durante los minutos en que Brooke lo había estado mirando. Ella, en su mente, ya le había dado duro y en distintas posiciones, había recreado varias escenas con él en tan solo segundos. Maldito fuera él, era el hombre más caliente que había conocido, incluso más que Hayden.

Todo en él gritaba sexo, él era pura dinamita. Justo como lo era ahora Brooke. Ella lo miró de nuevo, mientras él observaba atentamente la mesa de juego.

 Ashton era un metro ochenta de puro peligro. Con el cabello corto medio rapado, unos ojos claros y profundos, una nariz pequeña pero masculina, y unos labios adornados con un pequeño corte que lo hacían lucir demasiado tentador.

-Enhorabuena, pequeño demonio.- Ashton gritaba y la abrazaba, la había levantado del suelo y ahora daban vueltas sobre sí mismos. -Joder, que pasada, somos ricos pequeño demonio.- él había interrumpido los sucios pensamientos de Brooke.

-¿Qué dices?- logró preguntar cuando él la dejó en el suelo. Él la acercó a la mesa, señaló ambos montones de fichas y después la casilla en la que había caído la bolita. Él también había apostado su mismo número. -¿Hemos ganado?- un grito de entusiasmo por parte de Ashton la hizo reír como loca.- ¡Somos ricos, joder!- él volvió a cogerla en brazos y la hizo girar nuevamente.

El hombre que se encargaba de la ruleta reía mientras les entregaba todas las fichas. Al parecer había apostado mucha gente y habían apostado mucho dinero.

-¡Vamos a celebrarlo!-

-Baila conmigo.- el inesperado tacto de unas manos en su cintura y la potente voz ronca de Ashton la habían sobresaltado. Elevó la cabeza y observó los oscurecidos ojos de Ashton.

Brooke llevaba horas bailando en la pista del club al que habían trasladado la fiesta. Anne y Annabelle seguían en la barra tratando de que unos chicos las invitaran a bebidas. Jayden y Dylan estaban en los sofás donde se habían instalado al llegar al club.

-Pensaba que eras de esos tipos que no bailan.- murmuró Brooke mientras volvía a bailar, ahora con Hayden sujetándola por la cintura. Estaba mareada por el alcohol, y los zapatos de tacón empezaban a molestarla.

-No me gusta bailar, pero la idea de tenerte delante de mí, con tu cuerpo completamente pegado al mío. ¿Qué quieres que te diga? Esa idea me pone muy duro.- las sucias palabras de Ashton murmuradas contra su cuello, y el par de manos que acariciaban su cintura, la habían hecho estremecer.

Este hombre era demasiado caliente para su autocontrol, y Brooke lo tenía demasiado cerca. Sabía que si no se apartaba se dejaría llevar, pero, que demonios. Ella ahora estaba soltera, y quería disfrutar de la vida. Y la idea de tener a este hombre durante un rato se le antojaba.

-Déjame decirte, que si te gusta esa idea, la que pasa por mi cabeza te va a encantar.-soltó una pequeña risa mientras se deslizaba hacia atrás. Pegándose por completo al cuerpo de Ashton. La música cambió a un ritmo completamente distinto, el sonido del reggaeton invadió por completo el ambiente del club.- Perfecto, esta canción me viene genial para lo que tenía en mente.- Brooke giró y colocó sus manos sobre el pecho de Ashton, empujándolo hasta quedar recostado en la pared.

-¿Qué tienes en mente pequeño demonio?- Brooke se había inclinado sobre su pecho, dejándole ver el escote del pequeño vestido que llevaba puesto. Brooke le dedicó una sonrisa malévola mientras deslizaba las manos por sus hombros.

Brooke se pegó más a él, arqueó su cuerpo haciendo que su trasero quedara completamente inclinado hacia fuera. Sus manos se movieron desde los hombros hasta los brazos de Ashton mientras ella bajaba rotando las caderas.

-Tú solo observa y disfruta.-Ashton apenas pudo escuchar lo que Brooke había dicho. Estaba demasiado ocupado observando a la chica mientras ella seguía bajando, con las manos paseándose por sus piernas.

Una vez abajo del todo, con las piernas completamente separadas y las manos apoyadas en las rodillas, Brooke seguía moviendo las caderas, pero ahora de forma más marcada. De un momento a otro giró sobre ella misma y apoyó las manos en las piernas de Ashton. Empezó a subir sin dejar de mover las caderas.

-Dios, no puede ser.- Ashton sujetó las caderas de Brooke una vez ella había acabado de subir.- Vas a matarme, pequeño demonio.- Brooke dejó escapar una pequeña risa y se llevó las manos a la cabeza. Se echó hacia atrás pegando su trasero a la entrepierna de Ashton.- Eres cruel conmigo.- murmuró mientras subía sus manos a los pechos de Brooke.

-Esto, no es nada.-él comprendió lo que ella acababa de decir cuando al cambiar, de nuevo, el ritmo de la canción, ella empezó a mover de nuevo las caderas.

Ashton se tensó mientras ella movía de forma más marcada las caderas. Brooke se inclinó llevando hacia abajo su mitad superior, apoyando las manos en sus rodillas y presionando su trasero deliberadamente contra la entrepierna de Ashton.

Escuchó a Ashton jadear detrás de ella. Ella se lo estaba pasando en grande provocando al ardiente hombre. Y en esos momentos agradecía haber tomado las clases de baile. Por primera vez en mucho tiempo se sentía hermosa y poderosa. Se sentía la mujer más sensual del lugar. Y le gustaba sentirse así.

-Déjame sacarte de aquí.- la canción había terminado, y Brooke ahora descansaba recostada en su pecho.- Pienso hacerte tocar el paraíso esta noche, muñequita.- Ashton paseaba las manos por todo su cuerpo haciéndola jadear. -¿Qué me dices? ¿Me dejas hacerlo?- ella jadeó, las manos de Ashton se habían detenido en sus pechos, apretándolos y acariciándolos suavemente.

Brooke gimió asintiendo rápidamente, sentía que se quemaba en su propio fuego. Necesitaba salir de aquel club, aquel ambiente tan cargado… Las luces, la música retumbando en sus oídos, las personas bailando completamente pegadas unas a otras. 

Todo aquello la había mantenido en una nube, y cuando Ashton se había acercado para bailar con ella. Aquello le había provocado un subidón de adrenalina, que le había dado el valor suficiente para bailar con él. Para hacerlo deleitarse con aquel baile que le había regalado.

Y no se arrepentía en lo absoluto, porque ahora, completamente pegada a él. Mientras Ashton aprisionaba sus pechos por encima de la tela, pegando el bulto de sus pantalones a su trasero. Allí, en mitad de aquella multitud, se mantenía en un completo éxtasis.

Ashton besaba su nuca mientras sus manos exploraban el cuerpo de Brooke. La giró y la hizo saltar, la mantuvo enganchada a su cuerpo mientras caminaba hacia la salida. Brooke mantuvo los labios en el cuello de Ashton, dejando leves mordidas y pequeñas marcas. Cuando salieron por la puerta, el frío que golpeó a Brooke la hizo retorcerse en los brazos de Ashton.

-Enseguida llegamos, solo espera un poco más, hasta que lleguemos al motel.-Ashton la colocó en el asiento del copiloto. Brooke se deslizó en el cuero del mullido asiento. Su cuerpo tembló cuando el frío entró en contacto con su elevada temperatura.

-Voy a ser tu aventura de una noche, Ash. ¿Sabes lo que eso significa, no?- Ashton arrancó el coche con una sonrisa diabólica.- Deseo convertirme en lo que más anheles cuando estés solo en tu cama. Queriendo que yo esté ahí para aliviar el calor…

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