#22

«I don’t need a dozen roses. You ain’t gotta wine and dine, no. I don’t need a pretty poet. Ooh, gettin’ all emotional. You gotta beg for it, beg for it. I wanna see you lookin’ up. Baby I’ma need you to beg for it.

Get on your knees, get on your knees, get on your knees. Baby, just get on your knees. Say pretty please, say pretty please, say pretty please. Baby, just say pretty please.

If you want it all. It’s non negotiable. So do as I say. If you wanna get the job, you better know who’s the boss.»

La espalda de Brooke chocó contra la puerta de la habitación que Ashton tenía alquilada. Había perdido los zapatos por el pasillo, junto con sus bragas que habían desaparecido en el ascensor. Al parecer su vestido estaba por correr la misma suerte.

Apenas se habían separado al bajar del coche, y en el ascensor el aire apenas había logrado pasar entre ellos. Ashton la había sentado en la barra mientras presionaba el botón de su planta. Sus labios se habían mantenido pegados a los de Brooke, mientras sus manos se deslizaban por su cintura bajo la fina tela del vestido.

-Ashton.- el nombre había salido de sus labios como un gemido. Provocando el gruñido de Ashton y un tirón en sus bragas.-¿Que mierda has hecho?- apenas había logrado separar sus labios. Ashton sonreía maliciosamente mientras guardaba la tela rota en el bolsillo de sus pantalones.

-No he podido resistirme.- la bajó de la barra y la besó mientras caminaban fuera del ascensor. Justo como hacían en estos instantes entrando en la habitación.

Ashton la levantó del suelo y se tiró en la cama con ella. Brooke elevó una de sus piernas y la enganchó en las caderas de Ashton. Su vestido se remangó hasta quedar enrollado en su cintura.

Brooke lo sintió echarse hacia atrás quitándose la chaqueta y la camisa. La agarró de los tobillos y tiró de ella hasta que sus caderas quedaron al borde de la cama. Brooke se sentó en la cama y empezó a desabrochar los pantalones de Ashton. Él acabó de bajarlos y volvió a tumbarla en la cama. 

Acercó peligrosamente sus labios al cuello de Brooke. De un tirón bajó la parte de arriba del vestido, haciéndola quedar totalmente expuesta. Su boca bajó divertida hacia los pechos de Brooke, pretendía entretenerse con ellos un buen rato.

Brooke dejó escapar varios jadeos mientras su cuerpo se arqueaba en el colchón. Colocó las manos en los hombros de Ashton, los hizo girar quedando a horcajadas sobre él. Ashton rompió la tela enrollada en la cintura de Brooke. Ella hizo un puchero y se alejó. Se levantó de la cama seguida de Ashton.

Brooke quería que él la persiguiera, quería que él se lo pidiera. Quería que él rogara por acostarse con ella, anhelaba sentirse deseada. Ashton la elevó en sus brazos y la recostó contra la pared. Sus respiraciones se entremezclaban, él parecía perdido en los claros ojos de Brooke.

-¿Qué es lo que quieres, Ash?- el suave ronroneo de Brooke le hizo cerrar los ojos y dejar escapar un pequeño gruñido.

-Lo sabes perfectamente.- pegó sus caderas a las de Brooke.- Por favor, Brooke.-

-Necesito que lo digas, Ash.- ella rozó sus labios contra los de Ashton.

-Quiero. Follarte. Mucho.- su voz era apenas un gruñido.- Contra la pared, en el suelo, encima de la mesa, contra el lavabo… En cualquier lugar que se nos ocurra.- Ashton marcó sus palabras con suaves empujes, haciendo rozar sus entrepiernas.

-No era tan difícil.- Brooke le quitó los calzoncillos y le hizo apartarse. Soltó una risita infantil y corrió para saltar en la cama.- Ven aquí y dame duro.- se mantenía apoyada sobre sus hombros, jugando con sus manos mientras se mantenía en el borde del colchón.

Ashton lanzó los calzoncillos a un lado y se acercó a ella. La sujetó por las caderas y la hizo girar quedando boca abajo. Brooke suspiró, sus rodillas en el borde y sus pechos completamente pegados al colchón. Estiró sus brazos hasta alcanzar uno de los cojines y abrazarse a él, mientras escuchaba rasgar el sobre del condón.

Un jadeó escapó de ella, su vagina contrayéndose con anticipación. Su cuerpo irradiaba calor, deseaba tanto sentir a Ashton en su interior, que apenas pudo evitar el gemido que salió de sus labios cuando Ashton la penetró. Lo sentía en todas partes, invadiéndola, mientras su vagina se apretaba alrededor de su miembro.

Ashton gruñía en su oído mientras se seguía empujando en su interior. La mantenía sujeta con una mano mientras se impulsaba en ella con la otra. El éxtasis la atravesó mientras el orgasmo la azotaba. Gritó contra el cojín cuando él no se detuvo y continuó embistiendo su vagina.

Brooke se elevó y jadeó cuando él golpeó justo en el lugar indicado. Ella casi había creído ver las estrellas, su cuerpo temblando y estremeciéndose por el placer de un segundo orgasmo. Su espalda arqueándose y su vagina apretando el miembro de Ashton. Haciéndolo gruñir y empujar en su interior una última vez.

Ashton se dejó caer sobre Brooke, ambos respirando con dificultad y con los cuerpos sudorosos. Se levantó dejándola en la cama y se deshizo del condón. Rebuscó en la mesilla de noche sacando una tira de condones y la colocó en la cama junto a Brooke. Rasgó uno de los envoltorios e hizo girar a Brooke mientras se ponía el condón.

Brooke jadeó cuando Ashton volvió a embestir dentro de ella. Él no le había dado tiempo a recuperarse del primer asalto, pero ella volvía a estar eufórica y preparada para la acción. Acarició la espalda de Ashton mientras su miembro seguía bombeando su interior. Sus labios dejando marcas en el cuello de Brooke. Sus torsos rozándose, haciendo que la fricción aumentara la temperatura de sus cuerpos.

El orgasmo la golpeó haciéndola gemir en los labios de Ashton. Su cuerpo estaba hecho trizas, apenas sentía las piernas. Estaba perdida en una nube de placer mientras él seguía moviéndose. Gritó en su boca cuando él dio un último empuje, haciéndola alcanzar un nuevo paraíso.

Él rodó dejándose caer a un lado de Brooke. El sudor goteando por sus cuerpos mientras calmaban sus respiraciones. Se deshizo del condón y se acostó de lado observando el cuerpo de Brooke. Ella giró la cabeza para observar el rostro sonriente de Ashton.

-¿Eso a estado bien, no?- murmuró él haciéndola reír. Se encogió de hombros y volvió a mirar el techo.-¿Qué significa eso?- ella se volvió a encoger de hombros y se sentó en la cama. Ashton la abrazo por detrás y la tumbó de nuevo en la cama.-¿Dónde crees que vas? No he acabado contigo.- Brooke se acercó a su rostro y le besó mientras giraba quedando sobre él.

-Me apetece algo de sexo en la ducha.-él gruñó mientras ella acariciaba su rostro.-¿A ti no?- Ashton asintió levantándose con Brooke enrollada en su cuerpo.

Brooke supo que era verdad, que Ashton no había acabado con ella, cuando después de una larga y ardiente ducha, él todavía había tenido fuerzas para subirla a la mesa y regalarle otros dos orgasmos.

Las horas seguían pasando y ella empezaba a pensar que a Ashton no se le acababa la energía. Pasaron el resto de la madrugada con sus cuerpos enredados, disfrutando del placer que se brindaban.

Brooke despertó al escuchar los coches pasando a toda velocidad por la carretera. Miró a su alrededor observando la pequeña habitación desconocida. Se maldijo a sí misma, después de todo, la noche con Ashton no había sido un sueño.

La puerta del baño estaba cerrada, pero aún así podía escuchar el agua de la ducha correr. Rodó en la cama buscando su vestido, lo encontró a los pies de la cama, completamente rasgado y hecho jirones. 

Se levantó buscando algo de ropa para poder irse, mientras que el agua de la ducha dejó de escucharse. Se apresuró, cogiendo una camisa que le llegaba por las rodillas y un cinturón. Encontró su bolso en la mesa cerca de la puerta y salió de la habitación sin hacer ruido. Cerró la puerta detrás suyo mientras se arreglaba el vestido improvisado. 

Se dirigió rápidamente por el pasillo hasta el ascensor, encontrando sus zapatos por el camino. Revisó el bolso en busca de su teléfono móvil, Ashton debió de recogerlo mientras ella estaba perdida en su nube de placer. Llamó a Anne mientras bajaba en el ascensor, necesitaba que la recogiera y la llevara a casa.

-¡Brooke! ¿Dónde demonios has estado toda la noche? Desapareciste del club sin avisar.- Anne contestó al primer tono, ella había estado llamando toda la noche.- Te he llamado cientos de veces y no contestabas. Estaba preocupada.-

-Escucha, te lo contaré en cuanto vengas a buscarme. Estoy en el motel paradise. ¿Te suena de algo?- Brooke salió del motel. Barrió el lugar con la mirada y encontró una cafetería en la calle de enfrente.

-Sé donde está, ¿Pero que demonios haces tú ahí?- Brooke escuchó de fondo como Anne cogía las llaves.-

-Antes de salir de casa. ¿Me puedes traer unas bragas, por favor?- Anne se atragantó con su propio aire.- Y sobre lo de que hago aquí. Me he acostado con Ashton.- Brooke escuchó a Anne reír. -Te espero en la cafetería que hay enfrente, date prisa, llega antes de que Ashton se ponga a buscarme, por favor.-

-En diez minutos estoy ahí, petardo. Pídeme un capuchino para llevar.- Anne cortó la llamada antes de que Brooke pudiera responder.

-Serás golfa.-murmuró Brooke mientras se colocaba los zapatos para entrar al local.

Se acercó al mostrador y encargó el pedido de Anne. Sacó el dinero del monedero para pagar, y mientras la camarera lo preparaba, Brooke se dirigió al baño para arreglarse. Buscó en su bolso el pequeño neceser, necesitaba limpiarse el maquillaje de la cara y cepillar el lío que tenía en el cabello.

Salió del baño buscando a Anne con la mirada, ya habían pasado más de diez minutos. Se acercó a la barra a por su pedido y la vio entrar por la puerta.

-Ahí estás, tienes que explicarme un par de cosillas.- Anne cogió su café y se acercó con Brooke al coche.- Toma, ahí hay algo de ropa y las bragas que me pediste.- subieron al coche y Anne le entregó una bolsa de gimnasio a Brooke.

-Gracias, no sé qué habría hecho.-Brooke se pasó a los asientos de atrás mientras Anne conducía de vuelta a su casa.

-Podrías haberte quedado con Ashton. Anoche le gustaste, y mucho.- Anne la miró por el espejo retrovisor mientras Brooke acababa de cambiarse.

-Acabo de salir de una relación, no voy a tirarme de cabeza a otra.- Brooke se recostó en los asientos y bajó la ventanilla. Necesitaba aire, la resaca la hacía marearse.

-No me refería para una relación, pero podríais ser amigos. Ya sabes a lo que me refiero, el sexo para relajarse no viene mal de vez en cuando.- Brooke conectó su mirada con la de Anne a través del espejo retrovisor, rompieron en carcajadas negando con la cabeza.-Oh venga, Brooke. Necesitas liberar tensiones, además, la cara de «Me han follado toda la noche y lo he disfrutado.» que llevas puesta es una pasada. – Brooke apenas podía respirar por las carcajadas.- Ahora mismo me das envidia, golfa.- Anne aparcó frente al local.

Brooke la invitó a subir un rato, y Anne encantada la siguió.

-¿Desayunamos?- Anne asintió mientras Brooke buscaba en las alacenas.

-Dime, ¿Qué tal ha sido?- Brooke miró a Anne por encima del hombro sonriendo. Se encogió de hombros y siguió preparando la masa para las tortitas. -Vamos, cuéntamelo todo, y con detalles, bueno no, sin detalles, o sí. Ay no sé, tú solo cuenta.- Brooke rió ante la indecisión de Anne. Se acercó a ella mientras la masa reposaba y la ayudó a poner la mesa.

-Si te soy sincera, ni siquiera Hayden me ha dado tantos orgasmos en una sola noche. – Anne abrió la boca sorprendida.-Ashton tiene una forma de moverse que te vuelve loca. Y sus brazos, son esa clase de brazos que hacen que quieras clavar las uñas en ellos. –

-Oh por favor, eres una jodida zorra, yo también quiero un hombre así.- Anne golpeó cariñosamente el brazo de Brooke. Ella rompió en carcajadas, le encantaba molestar a Anne.

Siguieron hablando mientras Brooke preparaba las tortitas y Anne hacía el zumo de naranja. Anne no dejaba de preguntar por los sucios detalles de la noche de su amiga. Y Brooke se los contaba con total libertad.  

Deja un comentario