«Siempre he tenido curiosidad por saber qué se siente que te despierten follándote.»
Brooke intentó acomodarse en su cama, había sentido como la giraban haciéndola quedar de lado. Pero había ignorado aquello y había continuado durmiendo. Sin embargo su cuerpo estaba reaccionando a la fricción que su clítoris recibía. Se removió en la cama entreabriendo los labios, dejando escapar un suspiro.
Ashton beso la espalda desnuda de Brooke, notando como el pequeño cuerpo de la chica se estremecía y un gemido salía de sus labios. Ashton seguía rozando los dedos sobre su clítoris, mientras con la otra mano presionaba su miembro contra la entrada de Brooke.
Lamió la nuca de Brooke y gruñó cuando ella presionó su trasero contra su entrepierna. Brooke volvió a gemir cuando Ashton mordió su hombro, penetrándola lentamente al mismo tiempo.
-Despierta, pequeño demonio, me gusta más cuando gimes estando consciente.- Brooke se removió contra él, todavía medio dormida.- Venga, muñequita. Déjame ver esos ojitos mientras te follo.- Ashton aceleró el ritmo, la hizo girar hasta quedar boca arriba y la hizo separar sus piernas acomodándose entre ellas.
-Ashton…-el ronroneo de Brooke le hizo parar. Retiró su miembro y frotó la cabeza contra el clítoris de Brooke. Ella jadeó y elevó sus caderas para volver a meterlo.- Ashton, por favor…- él la penetró lentamente, haciéndola sufrir mientras gemía bajo él. Se retiró otra vez y de nuevo volvió a penetrarla lentamente.- Follame duro o te morderé.- él rió y Brooke aprovechó su despiste para elevar las caderas y enterrarlo por completo en su interior.
Ashton gruñó al sentir como Brooke contraía la vagina a su alrededor. Manteniéndolo apretado en su interior. Volvió a hacerla girar y la dejó boca abajo con el cuerpo estirado. Besó y mordisqueó la nuca de Brooke mientras ella se estremecía de placer.
Ella lo sentía entrando y saliendo de su interior, mientras que con cada embestida su miembro se rozaba contra sus muslos. Haciéndola todavía más sensible al toque de Ashton.
-Brooke, necesito hablar contigo.- los gritos masculinos venían de la puerta principal.
-Espera, solo un poco más.- ella maldijo mientras Ashton aumentaba el ritmo y la intensidad de sus embestidas.
Él golpeó ese punto justo que a ella la volvía loca. Ashton la sujetó de sus caderas y dejó caer su mano contra una de las nalgas de Brooke. Ella gimió alcanzando el orgasmo, su vagina contrayéndose y apretándose alrededor del miembro de Ashton. Haciendo que él alcanzara su orgasmo.
-Como mi culo tenga una sola marca, morderé tu pene.- él rió mientras ella se levantaba buscando la camiseta deportiva con la que se había ido a dormir.-¿Cómo has entrado?- Brooke caminó hacia la puerta principal mientras él se ponía los calzoncillos.
-Anne.-por supuesto que había sido Anne.
Brooke negó con la cabeza y abrió la puerta congelándose en su lugar. Ashton la vio tensarse mientras permanecía apoyado en el marco de la puerta del dormitorio.
– ¿Qué haces aquí?-Ashton tan solo veía el costado del pequeño cuerpo de Brooke. Apenas cubierto hasta el final de sus nalgas.- No, no puedes pasar. Aquí no.- no pudo escuchar lo que la persona al otro lado de la puerta había dicho.
-¿Qué pasa, muñequita?- Ashton decidió acercarse, quería saber porque ella se había tensado.
Él la abrazó desde atrás, colocando sus manos en las caderas de Brooke. Apoyó su cabeza en uno de los hombros de Brooke, mientras masajeaba sus caderas suavemente.
-Necesito hablar contigo, amor.- Ashton seguía sin saber quién era aquel tipo, pero claramente tenía una relación muy íntima con Brooke.
-Pues habla, Hayden, tengo que irme a una entrevista de trabajo.- Hayden miró a Ashton y luego volvió a mirar a su pequeño ángel.-Sea lo que sea puedes decirlo delante de él. De todas formas, yo se lo contaría después.- él asintió.
-Ángel…Lo siento. La cagué y me arrepiento tanto…- Brooke se recostó en el pecho de Ashton y negó con la cabeza.
-No Hayden, te lo advertí muy bien la última vez que hablamos. ¿Y qué has tardado? ¿Una semana en arrepentirte?- volvió a negar con la cabeza. Hayden apretó los puños enfadado.
-¿Y tú? ¿Cuánto has tardado en olvidarme y liarte con otro?- Brooke apretó los labios. Ashton se tensó detrás de ella. Había atado cabos, este debía ser el ex de Brooke del que tan mal hablaba Anne.- Ya debías estar follándote a cualquier cerdo al día siguiente de largarte de nuestra casa…- Brooke le abofeteó haciéndolo callar.
-No te atrevas a hablarme así. Aquí el único que andaba follando por todos lados, mientras su mujer lo esperaba en casa, eras tú. Y fui muy comprensiva cuando me llamaste queriendo explicar lo que había pasado. Diciendo que te habías enamorado, y que no podrías sacarla de tu cabeza. -Hayden la observó mientras ella seguía gritando.- No te grité, no te lo puse difícil, es más, solo traté de darte un consejo. Lo único que yo te dije, fue que tuvieras cuidado, te advertí de que te ibas a arrepentir y de que ella te engañaría. Te deseé suerte con ella.- Brooke golpeó el pecho de Hayden.- No tienes ningún jodido derecho, de venir aquí a reclamarme ni una mierda.- tras gritar las últimas palabras, le cerró la puerta en las narices y se apoyó en ella, quedando frente a Ashton.
Brooke le miró y abrió la boca para intentar explicar lo que acababa de pasar. Ashton la rodeó por la cintura y la acercó a él, la abrazó para intentar calmarla. Brooke inspiró profundamente y no pudo evitar que las lágrimas empezaran a caer de sus ojos. Ashton acarició su espalda mientras Brooke sollozaba. La elevó del suelo y la hizo enrollar las piernas a su alrededor. Caminó hasta el dormitorio, recostándose con ella en la cama sin dejar de abrazarla.
-Me porté bien con él. Nunca le grité cuando me trataba mal.- Brooke hablaba contra su pecho con la voz ahogada por los sollozos.- Nunca le eche en cara los golpes, y cuando se lió con ella, simplemente me alejé. Lo aparté de mi vida, él hirió mi orgullo.- Ashton la hizo callar y la abrazó a él con más fuerza.
-Duerme un rato, todavía es temprano, te despertaré cuando tengas que irte a la entrevista.-él la acunó en sus brazos y beso su cabeza. Ella cerró los ojos tratando de relajarse.
Ashton cumplió con lo que había dicho. Le preparó el desayuno mientras ella dormía y la despertó para que fuera a la entrevista de trabajo. Brooke se alegró cuando él se ofreció a llevarla hasta las oficinas. Y agradeció enormemente el que él no hiciera preguntas sobre lo ocurrido en el apartamento. Él prometió esperarla hasta que finalizara la entrevista, le aseguró que haría que pasara la mejor mañana de su vida.
Brooke entró al edificio aferrándose a su bolso, estaba nerviosa, quería ese trabajo. Le pagarían por pasar los fines de semana haciendo una de sus grandes pasiones. Se acercó con paso decidido hacia la recepción.
-Disculpe señorita, vengo por la entrevista de trabajo para la revista…-la mujer le entregó un formulario sin levantar la cabeza de la revista que leía.
-Siéntese junto al resto y esperé a que la llamen.- Brooke se giró indignada y miró hacia los sofás colocados en un rincón de la recepción.- Señor Sparks, espero que tenga un buen día. Los aspirantes para el puesto de fotógrafo esperan en los sofás.- escuchó de nuevo la voz de la recepcionista, pero esta vez con un toque meloso y lleno de amabilidad.
Giró el rostro ligeramente observando al hombre con el que hablaba. La vista de una gran espalda, y unos anchos hombros enfundados en un traje oscuro. Hicieron que sus piernas temblaran. La inmensa mata de cabello rizado y los fuertes brazos que veía provocaron que Brooke atrapara su labio inferior entre sus dientes.
De repente se sentía hambrienta, tenía calor. Deseaba poder ver más allá de aquel traje, el cual en esos instantes, le parecía horrible. Quería ver lo que ese cuerpo podía ofrecerle, su mirada lo escaneó más al sur. Y un jadeo escapó de sus labios cuando vio aquella inmensa maravilla. El trasero de ese hombre era la mayor obra de arte que había visto nunca.
Lo siguió con la mirada mientras se alejaba del mostrador de recepción y caminaba hacia los ascensores. Oh no, señores. A Brooke no se le iba a escapar ese trasero, y mucho menos la oferta de trabajo que ofrecía.
Corrió detrás de él, cruzando los dedos para que las puertas del ascensor se mantuvieran abiertas. Cuando el hombre la vio corriendo hacia los ascensores que se cerraban, se acercó para mantener las puertas abiertas.
-¿A qué piso señorita?-Brooke le sonrió mientras entraba al cubículo. Volvió a abrocharse los botones de la blusa, capturando la mirada del hombre en sus pechos.
-Lo lamento, la carrera me ha desabrochado los botones.- Brooke sonrió inocentemente, se lo iba a pasar muy bien haciendo sufrir a su futuro jefe.-Voy donde usted vaya, señor.- El hombre, sonrojado, no supo dónde mirar.- Vengo por la entrevista de trabajo.- El hombre se sorprendió y volvió a mirarla.
-Vaya, debe interesarle mucho para haber hecho esa carrera con esos zapatos.- Brooke se miró los pies y rió. Había tardado, pero ahora era capaz de hasta hacer el pino con tacones.
-Oh bueno, soy capaz de hacer el pino con estas cosas. Así que una carrera, por una gran oferta de empleo y, espero, que con un gran jefe… Bueno, créame que no ha sido nada.- el hombre la miró interesado, con las manos en los bolsillos y la barbilla en alto.
-Veo que es usted muy directa.-Brooke sintió su vagina contraerse al verlo en aquella postura tan dominante.
-Me gusta decir lo que pienso, la sinceridad es una cualidad que se está perdiendo.- él asintió dándole la razón.
-Quiero verla en mi despacho el sábado a primera hora. No es necesario que traiga su equipo, le conseguiremos cualquier cosa que necesite para las sesiones de fotos.- la campana del ascensor sonó y las puertas se abrieron. Brooke siguió al hombre mientras este seguía hablando.-Las recepcionistas le entregaran su identificador y el Mac con el que deberá trabajar, junto con él, le asignaremos un correo al que se le enviaran todas las tareas que deba realizar. También le entregaremos un móvil de empresa y me encargaré de presentarle a sus futuros ayudantes.- él se detuvo delante de unas grandes puertas de cristal, se giró para observarla y sonrió dejando ver unos hermosos hoyuelos.- Será todo un placer ser su jefe…-él dejó la frase en el aire y Brooke cayó en la cuenta de que no le había dicho su nombre.
-Será un placer estar a su servicio, señor Sparks.-Ella sonrió con malicia y se alejó, yendo de vuelta al ascensor.
Una vez estuvo dentro de la seguridad del ascensor, dejó escapar el eufórico grito que retenía. Se recostó contra los espejos y se permitió deleitarse con el recuerdo del hermoso rostro de su nuevo jefe. Rasgos masculinos marcados, ojos verdes esmeralda, labios hechos para el pecado y unos hoyuelos de bebé.
Desde luego iba a ir encantada a su nuevo trabajo.
Salió de las oficinas con los pezones rozando contra la fina tela de la blusa. Divisó a Ashton apoyado contra su deportivo, con las gafas de sol puestas mirando al cielo. Carraspeó al llegar a su lado, él bajó la mirada y le regaló una sonrisa descarada.
-Me gusta eso de que odies llevar sujetador.- la mirada de Ashton se clavó en los pechos de Brooke. Su cuerpo se calentó bajo la atenta mirada de Ashton. Sus pezones marcándose en la blusa.- Tengo que pedirte un favorcito.- Brooke frunció el ceño mientras él le abría la puerta del coche.
-¿Qué favorcito?-él sonrió mientras se sentaba a su lado.
-Uno muy pequeñito, además, te gustara lo prometo. Si no te lo pasas bien, haré lo que tu quieras.- Brooke mordisqueó sus labios, quería saber qué era ese favorcito.- Por favor, Brooke. No te lo pediría si no te necesitara.- Brooke se lo pensó unos segundos, pero terminó asintiendo con la cabeza. Ashton sonrió y le robó un beso.
Aceleró de golpe robándole un grito a Brooke. Sabía que ella lo mataría cuando bajaran del coche.