#26

«You cancel plans for me, I cancel ours on you. Say I’d be back early, I don’t get in ‘til 2. You ask me where I’ve been, I tell you something vague. Think I messed up again, what can I say?«~Anne Marie, Bad girlfriend~

-No puedo hacer esto Ash, ahora no. Está mal…- Ashton siguió besando el cuello de Brooke, ella cerró los ojos dejando escapar varios gemidos.

-Brooke, por favor, la última vez, por favor.- Ashton le estaba suplicando, realmente él lo estaba haciendo. Y eso la hacía sentir una mujer sexy y atrevida.

Ella no pudo resistirse, lo intentó, de verdad que lo hizo. Pero no podía evitarlo, cada vez que Ashton estaba cerca, el deseo la recorría. Haciendo su cuerpo arder, sus pezones erizarse, su tanga manteniendo su humedad de deslizarse por sus muslos.

Cualquier otra persona se habría arrepentido de estar en aquel motel, en esa situación, pero Brooke no. Ella no se arrepentía, a pesar de que su nueva pareja la esperaba en casa, preocupado de que ella tardara tanto en llegar, pero Brooke ni siquiera lograba acordarse de él. Había desaparecido de su mente en cuanto Ashton la había besado.

Derek era completamente distinto a Ashton, él era un tipo tranquilo y cariñoso, demasiado meloso y bastante dependiente. Era la clase de chico que aseguraba una buena y tranquila vida, tal vez demasiado tradicional para Brooke. Pero él había insistido hasta conseguir una oportunidad con ella.

Brooke le había advertido de que ella rompería su corazón, pero él no la había creído, decía que ella era una chica buena incapaz de hacer daño a una mosca. Después de estar saliendo durante un mes, él le había presentado a su madre. Ella había echado a Brooke de la casa, diciendo que su hijo merecía algo mejor que simplemente una maldita vaga.

Derek se había disculpado con ella por el comportamiento de su madre, y Brooke simplemente se había encogido de hombros y se había ido. Ella sabía que muchos de los amigos de Derek le habían advertido de que la dejara. Pero él se negaba, estaba cegado por Brooke, y se negaba a ver todo lo malo que ella le hacía.

Brooke gimió en la boca de Ashton, empujándolo sobre la cama de la habitación. El pequeño recuerdo de Derek, que se había instalado en la mente de Brooke, desapareció por completo. Deseaba a Ashton, dentro de ella, follándola como solo él lo hacía.

Ashton la sujetó de las caderas y la tiró en la cama junto a él. Él había mantenido las distancias con ella desde que se había enterado que tenía una nueva relación. Lo había intentado, se había esforzado por mantenerse alejado, pero no podía. Ella se había convertido en su adicción, tal y como ella había dicho que se convertiría.

La había seguido viendo en las partidas de póker, ella había aceptado a ayudarlos tanto a él como a Harry. No sabía cuándo ella había empezado la relación con el chico, pero sabía que había sido hace poco. Porque de lo contrario, ella no habría estado acostándose con él tanto tiempo. Ese era el motivo por el que él se había dado cuenta, de que ella había empezado una relación, porque había dejado de acostarse con él.

Brooke se subió a su regazo, llevó las manos a su espalda y bajó la cremallera del vestido. Él mantenía las manos en sus caderas, haciéndola deslizarse suavemente sobre él. Ella sonrió, retiró su vestido por la cabeza y lo lanzó al suelo. Se acercó al rostro de Ashton, deslizando sus labios contra los de él, el deseo los había dominado por completo.

Habían olvidado que no estaban solos en aquel motel, sus amigos estaban allí. Aquel motel pertenecía a los padres de Annabelle, y ella había invitado a mucha gente para celebrar su compromiso con Jayden. Las salas principales se habían llenado de gente bailando, gente que bebía y otros que fumaban.

Brooke había estado bailando, había evitado acercarse a Ashton, pero él la había buscado. La había convencido para estar con ella una última vez. Y se habían escabullido de toda aquella gente, se habían deslizado en la primera habitación libre que habían visto.

Justo allí, donde en esos instantes Brooke se deslizaba sobre el duro miembro de Ashton. Ella dejó caer su cabeza hacia atrás, su respiración entrecortándose mientras lo sentía palpitar dentro de ella.

-Te he echado tanto de menos.- la voz de Ashton apenas era un gruñido. Sus dedos dejando marcas en las caderas de Brooke. Sujetándola y moviéndola sobre su cuerpo, deslizando su miembro en su interior.

-Yo he echado de menos tu pene.-murmuró Brooke, dejando un beso casto en el pecho de Ashton, que vibraba por su risa.

Las caderas de Ashton subieron, embistiendo contra las de Brooke que bajaban. Ella gritó, lo había sentido muy profundo en su interior. Ashton la sujetó con fuerza y giró, pegando la espalda de Brooke contra el colchón. La embistió con fuerza, robándole otro grito. Y siguió con sus rápidos y fuertes movimientos, haciéndola estremecerse bajo su cuerpo.

Los gemidos y jadeos inundaron la habitación, Brooke apenas podía controlar el temblor de su cuerpo. Su espalda arqueándose, elevando su pecho hacia la codiciosa boca de Ashton. Gritó de nuevo cuando Ashton la embistió una última vez, retirándose lentamente de su interior y entrando con fuerza. Quedándose quieto en su interior mientras ella se recuperaba de su orgasmo.

-Guau, eso ha sido ardiente.-una suave voz femenina los hizo girarse. Brooke se elevó sobre sus codos para observar a Annabelle, que se mordisqueaba los labios, con una mano perdida en el interior de su falda.

-Anbe, no digas nada de esto, por favor.- Ashton retiró el preservativo, sabía que Brooke no quería que sus amigos se enteraran.

-No diré nada- Annabelle se sentó junto a Brooke en la cama, se quedó maravillada con los pechos de su amiga.- ¿Puedo tocarlos?- Brooke jadeó asombrada, claramente Annabelle no estaba en sus cinco sentidos.

Annabelle no esperó respuesta y se inclinó hacia Brooke, acariciando suavemente sus pechos. Brooke dejó escapar un suspiro cuando Annabelle se inclinó todavía más, deslizando la lengua sobre los sensibles pezones de Brooke.

Ashton observaba la escena atónito, estaba viendo una pequeña escena porno entre la prometida de su mejor amigo y la mujer a la que deseaba.

Annabelle se acercó al rostro de Brooke para besarla. Brooke intentó hacer que su cerebro funcionara, pero las dos copas que había tomado la habían dejado tonta. Y la lengua de Annabelle jugueteando en su boca la despistaba todavía más.

Ashton parpadeó varias veces, no sabía si aquello era real o una especie de alucinación por el alcohol. Pero supo que aquello era real, cuando Annabelle, después de bajar su tanga y lanzarlo al suelo, se acercó a él llevándolo a la cama junto a Brooke.

Brooke lo besó, haciendo a sus lenguas enredarse, mientras Annabelle le acariciaba los pechos. Ashton la giró, dejándola de cara a Annabelle, se colocó otro preservativo y se colocó detrás de ella. Apoyado sobre sus gemelos hizo que Brooke se deslizara sobre su miembro.

Brooke jadeó con la nueva postura, rodeó el cuello de Annabelle con los brazos y la besó. Sintiendo el pecho de Ashton contra su espalda, su trasero rozándose contra los abdominales de Ashton, y sus pechos siendo acariciados por las robustas manos de él.

Sintió a Ashton deslizarse lentamente en su interior, haciéndola gemir en la boca de Annabelle. Bajó los labios por su cuello, y cuando llegó al inicio de sus pechos, deslizó la cremallera del pequeño top que Annabelle llevaba. Dejando los pechos libres para poder deslizar su lengua por ellos, haciendo a Annabelle arquearse contra su boca.

Mientras, Ashton aumentaba el ritmo de sus embestidas, enterrándose cada vez más en el interior de Brooke. Annabelle, con tan solo su falda puesta, se elevó en la cama, dejando su entrepierna a la altura del rostro de Brooke. Y jadeó cuando esta, escondió la cabeza en su falda.

Brooke sopló suavemente contra el clítoris de Annabelle, y una vez la escuchó jadear, deslizó su lengua entre los suaves y húmedos pliegues de su amiga. Esta vez escuchó como ella gritaba y volvió a deslizar la lengua, esta vez trazando ligeros círculos. Penetró suavemente la vagina de Annabelle con la lengua, mientras que sus dedos acariciaban su clítoris.

Annabelle gritó, acariciándose los sensibles pezones mientras la traviesa lengua de Brooke la atormentaba. Ashton agarró a Brooke de las nalgas, haciéndola separar las piernas todavía más. Deslizó una de sus manos hacia el clítoris de Brooke, frotándola allí y haciéndola gemir con fuerza. Empujó contra ella, con sus dedos extendiendo la humedad por sus suaves pliegues.

Brooke gritó mientras sentía el pene de Ashton en su interior, más profundo de lo que alguna vez había estado, a la vez que sentía como los jugos de Annabelle se deslizaban en su boca. Sacó la cabeza de la falda de la pequeña rubia y sonrió traviesamente, se llevó los húmedos dedos a los labios. Deslizando la lengua sobre ellos, saboreando los restos de la rubia.

Annabelle gimió observando la erótica imagen de Brooke lamiéndose los dedos, llenos de sus fluidos. Nunca se había sentido tan atraída por una mujer como con Brooke, de hecho, nunca había sentido atracción hacia una mujer.

Brooke sujetó la mano de Annabelle y la dirigió hacia los labios de su vagina, allí donde Ashton permanecía embistiéndola. Annabelle se acercó y paseó sus dedos por los pliegues de Brooke, notando el miembro de Ashton desapareciendo en la vagina de Brooke.

Ellas gimieron, con sus cuerpos estremeciéndose por el placer que sentían, acariciando sus vaginas mutuamente. Los labios de Brooke cerrándose sobre uno de los rosados pezones de Annabelle mientras Ashton apretaba sus pechos.

Ashton dejó caer la cabeza contra la espalda de Brooke, respirando pesadamente. Escuchó un último gemido por parte de Annabelle, que fue sofocado por la boca de Brooke. Él se apartó dirigiéndose al baño, mientras las dos mujeres se recostaban en la cama, completamente agotadas.

-Anbe, tu móvil está brillando.- Brooke observó a Annabelle contestar la llamada. Ella estaba completamente despeinada, con los labios enrojecidos y vestida tan solo con la falda.

Brooke se levantó de la cama y se dirigió al baño, con sus piernas temblando como si fueran gelatina. Realmente apenas conseguía controlar los estremecimientos de su cuerpo. Y apenas fue capaz de mantenerse en pie ante la imagen de Ashton en aquella gran bañera, con la cabeza recostada en uno de los lados y los ojos cerrados.

Brooke no tardó en unirse a Ashton en la gran bañera. Y sintió como sus fuertes brazos la rodeaban mientras se deslizaba contra él. Se recostó contra su pecho mientras el agua caliente relajaba sus músculos.

-No puedo creerme que Anbe haya hecho eso…- Brooke asintió, a ella también le había sorprendido.- Se acaba de prometer con mi mejor amigo.- Brooke no dijo nada, de todas formas, no se le ocurría algo que decir.

Ella sabía que Ashton estaba tenso, es decir, acababa de ver como la prometida de su amigo se liaba con otra persona. Brooke quiso hacer que se relajara, y giró su rostro lo suficiente como para dejar un húmedo beso en el pecho de Ashton.

-Ash, ella está lo suficientemente borracha como para mañana despertarse y creer que ha sido un sueño. Seguro que no era consciente ni de lo que hacía, así que relájate.- él negó con la cabeza.

Ella giró en sus brazos, quedando de rodillas entre sus piernas y se inclinó para besar sus labios suavemente.

-Brooke…- ella volvió a besarlo, evitando que él siguiera hablando.

Presionó sus labios con los de él, abriendo la boca suavemente y deslizando su lengua en busca de la de él. Brooke sintió las manos de Ashton en su trasero, apretándolo suavemente y acercándola a él. Brooke rodeo el fuerte cuerpo de Ashton con sus pequeños brazos mientras él se elevaba de la bañera.

Brooke jadeó cuando sintió el frío en su trasero, Ashton la había colocado sobre la encimera del baño y la besaba apasionadamente. Acariciando los contornos de su cuerpo, provocando que pequeños jadeos salieran de sus labios. Sintió como Ashton se presionaba contra ella, parecía que él necesitaba sentir el calor de su cuerpo.

-Ash, concéntrate en mí esta noche. Por favor, te necesito.- ella lo escuchó gruñir.

Esa noche, Brooke necesitaba sentir el calor del cuerpo de Ashton. Necesitaba la calidez y suavidad de sus manos cuando la acariciaban.

Brooke abrió la puerta de la casa tratando de no hacer ruido, le había dicho a Derek que no tardaría en llegar, pero la cosa se le había ido de las manos. Rezó porque él hubiera dormido hasta tarde, pero aquel pensamiento desapareció tan rápido como escuchó el carraspeo masculino delante de ella.

Alzó la cabeza, observando a Derek allí plantado, con los brazos cruzados sobre el pecho y el ceño fruncido. Ella sonrió inocentemente, habían salido durante un mes y aunque ella había intentado ser una gran novia, simplemente no estaba hecha para ello.

Había querido intentarlo, pero realmente no entendía porque seguía con él, sobre todo cuando últimamente él estaba más controlador que de costumbre. Aunque en realidad, no podía culparlo por aquello.

-Dijiste que llegarías pronto. Te estuve llamando, estaba preocupado.- Brooke se encogió de hombros, no era la primera vez que ella hacía eso. Llegar a la mañana siguiente dando una excusa barata que sabía que él no creería.

-Si bueno, la fiesta se le fue de las manos a Annabelle, y Anne se emborrachó demasiado como para conducir. Así que tuve que llevarla a casa y cuidarla durante la noche.- Brooke dejó el bolso en el sofá y se giró a mirar a Derek.

-Podrías haber respondido las llamadas o contestado los mensajes.-

-Quise hacerlo, pero se me acabó la batería del móvil. Así que he venido para que veas que estoy viva.-ella quiso ser graciosa, pero Derek siguió con el ceño fruncido.- No quiero que te enfades, sé que dije que vendría a dormir y a desayunar contigo. Pero tengo que irme a casa y cambiarme de ropa, tengo que ir a trabajar a las oficinas.-

-Puedo llevarte.- Brooke negó con la cabeza, Annabelle la esperaba siempre en el exterior de las oficinas.

-No hace falta, de todas formas necesitaré mi coche, tendré que hacer algunos recados.- él asintió y la acompañó hasta el coche.

-Entonces, nos veremos esta noche en el bar.- Brooke arrancó el coche y se alejó de allí.

Necesitaba llegar a su apartamento, asearse y cambiarse de ropa. Tenía el cabello enmarañado, el maquillaje se le había corrido haciéndola parecer un mapache, los pies le dolían y su cabeza martilleaba. Eso sin mencionar que su ropa interior se la había quedado Ashton.

La fiesta había sido demasiado intensa, y no sabía si vería a Annabelle. Y desde luego, si la veía, no sabía cómo iba a reaccionar la pequeña rubia.

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