#27

«¿Qué estás haciendo Brooke? Solo se estaba dejando llevar, se estaba dejando llevar por Ashton. Por la adrenalina que sentía estando con él, por lo salvaje que se volvía estando con él.»

-Brooke, esta noche hay una partida, esta es una importante.- la ronca voz de Harry retumbó por todo el despacho. Brooke levantó la mirada de su ordenador.- Joder, ¿Qué cojones te ha pasado?- Harry se acercó a ella.

Brooke rió, por supuesto que tenía mal aspecto, ni siquiera había podido pasar por su casa después de la fiesta. Apenas había conseguido librarse de Derek se había ido directa a las oficinas, se había arreglado como había podido. Pero las ojeras, el maquillaje corrido y el cabello despeinado no había podido ocultarlos.

-En mi defensa diré que he pasado toda la noche despierta.- Harry gruñó mientras se pasaba una mano por la cara.- No he podido ir a casa porque sino, no llegaba a tiempo. Así que no he podido ducharme, ni desmaquillarme y sigo medio borracha…-Harry la hizo levantarse y dar la vuelta al escritorio.

La observó mientras permanecía parada frente a él, toda despeinada y con la cabeza gacha. El pequeño vestido apenas le llegaba a la mitad de los muslos, no llevaba zapatos y tenía algún que otro moratón en las piernas.

-Olvídate de esa reunión que teníamos, me encargare de que la pasen a mañana. Y te llevaré a casa para que te arregles.- Brooke asintió mientras se recostaba en el gran escritorio de cristal.

Se rió interiormente, seguía afectada por el alcohol y estaba hecha un desastre. La fiesta se les había ido de las manos. Observó a Harry hacer un par de llamadas, le encantaba observarlo, todo en él le llamaba la atención y la calentaba. Tal vez era que llevaba demasiado tiempo sin sexo, sin contar lo que había pasado durante la fiesta.

Le caía bien Derek, era un buen chico, pero ella no era para él. Y desde que estaban juntos, lo máximo que Brooke había hecho era ver una película y compartir besos. Pero ella necesitaba más que eso, ella necesitaba movimiento constante en su vida. Necesitaba sexo, mejor dicho, quería sexo. A ella le gustaba y lo disfrutaba, le encantaba la sensación de piel contra piel.

Y la vista de ese poderoso hombre, haciendo todas sus cosas de jefe le encantaba. Aquel hombre hacía que su cuerpo temblara, más incluso que con Ashton.

-Harry no hace falta, además, le he pedido a Annabelle que me traiga algo de ropa para la reunión y para desmaquillarme.- él negó con la cabeza.

-Te espero en mi despacho, tienes diez minutos para recoger las cosas. Te llevaré a casa, te arreglarás y descansarás un rato. La partida de esta noche es más importante que la reunión.- Brooke quiso hablar, pero él ya salía por la puerta del despacho.

Brooke bufó, realmente se encontraba bien, a pesar de no haber dormido en 24 horas. Recogió su bolso, guardó su portátil junto con el papeleo que tenía esparcido sobre la mesa y se marchó, cerrando con llave su despacho.

Había sido un mes muy largo, realmente le había ido mejor de lo que esperaba. Había aceptado ayudar en las partidas de póquer, había empezado a salir con Derek, y había tenido que dejar el trabajo con Anne debido al ascenso que le había dado Harry.

Ya no solo se ocupaba de un par de sesiones fotográficas, Harry la había ascendido a directora de estudio. Cualquier sesión o reportaje que organizara la revista, cualquier cosa que tuviera relación con la fotografía, Brooke era la encargada de dar el visto bueno. No se hacía nada sin que ella no lo supiera.

-¿Lista?- en cuanto entró por la puerta, Harry la abordó y la llevó hacia el ascensor.

Brooke se tensó al sentir la gran mano de Harry caer sobre sus caderas, le observó de reojo. Él llevaba una sonrisa en el rostro, estaba claro que disfrutaba saber que su presencia la ponía nerviosa.

Pensó que al llegar al ascensor él la soltaría, pero solo se separó de ella para pulsar el botón de la recepción. Él permaneció peligrosamente cerca durante todo el camino hasta el coche, le abrió la puerta y la cerró una vez ella estuvo sentada.

Respiró profundamente el poco rato que tuvo hasta que él volvió a entrar. La inundó el aroma de Harry, estaba impregnado en todo su coche, y sus hormonas bailaron en su interior. Él la observó un momento y le guiñó un ojo, a Brooke se le entrecortó la respiración.

En parte, todo ese mes se le había hecho largo debido a los coqueteos de Harry. No sabía muy bien que era, la noche que él la llevó a casa mientras Ashton se peleaba, habían hablado, se habían reído y Harry había hecho que dejara de estar triste. Se habían hecho amigos y de ahí habían pasado a las insinuaciones, pero nunca llegaban a más de unas cuantas palabras seductoras.

Ella quiso aprovechar el viaje para conocerlo un poquito más, también quería saber más sobre la partida de esa noche. Le bombardeó a preguntas que él respondió con una sonrisa, y rió cuando ella empezó a preguntar por su vida privada.

-Venga responde, soy curiosa, persuasiva y muy directa, no es una buena combinación para ti.- la sonrisa angelical que ella le regaló lo hizo sacudir la cabeza.

-Si te contesto, ¿dejaras de dar botes?-la pregunta de Harry le hizo darse cuenta de que iba dando pequeños botes mientras bajaba del coche. Brooke asintió rápidamente.- He tenido dos relaciones serias, y en cuanto a sexo, no llevo la cuenta, pero sé que han sido unas cuantas mujeres. ¿Y tú, Brooke?-

Ella se sorprendió, Brooke realmente no se esperaba que él quisiera participar en ese bombardeo de preguntas. Sonrió cuando el ascensor se abrió en el ático, dejándolos directamente en el lujoso salón de Harry.

-Oh vaya, parece la casa de Grey. ¿También tienes un cuarto de juegos?- la sonrisa pícara de Brooke se le contagió a Harry. Ahí empezaban las insinuaciones que la hacían arder.- Contestando a tu pregunta, la única relación que he tenido fue con un hombre que no me trataba bien, fue una larga relación tóxica.

<Y bueno, ahora tengo algo raro con otro chico. Y sexualmente hablando, he estado con dos hombres y supongo que también se puede decir que con una mujer. Eso sin contar los sueños que tengo contigo claro.>

Harry la observó, ella había soltado esa pequeña bomba como si fuera lo más normal del mundo. Esa pequeña, explosiva y directa mujer le había encantado desde el primer momento. Lo sincera que había sido en el ascensor, el día que se conocieron, fue el motivo por el que la contrató. Le encantaba como decía lo que pensaba, así sin más, y en realidad, a todos en la oficina parecía gustarles aquello de Brooke.

-Bueno, entonces, supongo que estamos en paz, yo también tengo unos cuantos sueños contigo.- Harry se había acercado a ella peligrosamente, y ella tan solo había sonreído inocentemente.

-¿Y qué es, lo que me haces en esos sueños, Harry?- su nombre había salido de los traviesos labios de Brooke en un tono tan sensual, que él podía sentir su verga hincharse en sus pantalones.- ¿Estoy desnuda en ellos, Harry?- él asintió.- ¿Qué es lo que me haces?- la pregunta volvió a salir de sus labios, esta vez con un suave y erótico ronroneo.-¿Me follas, Harry?- Sus manos deslizándose por el torso de Harry.

-Mucho, en cada uno de ellos.- Brooke sonrió, alejó sus manos de Harry y las dirigió a su propio cuerpo.

-¿Me desnudas tú?- él asintió.- Entonces ven y hazlo, haz todo lo que me haces en tus sueños, cielo, por favor.- el erótico ruego de Brooke le hizo perder la cordura.

Ella, en esos momentos, lo único que pensaba era lo mucho que deseaba que Harry la llenara. Deseaba frotarse contra él, retorcerse contra su cuerpo mientras él la besaba. Sentía su vagina vacía, cosquilleando, clamando por ser saciada. Necesitaba a Harry en su interior, lo quería en ella.

-Tienes pareja, Brooke.- las manos de Harry permanecían firmes en las caderas de Brooke.

-De todas formas no iba a funcionar, le advertí que no era una buena novia. Esta mañana quería dejarle, pero sabía que intentaría discutir conmigo. Y no me encontraba bien para tener que escuchar sus quejas.- Brooke frotó su pecho contra el musculado torso de Harry, bajó la cremallera de su vestido dejándolo caer al suelo.- Por favor, Harry, no me hagas sufrir.-

Él apenas podía escucharla, no podía creer que se había desnudado completamente, se había quedado atónito.

Ella no se había detenido ahí, había movido las manos hacia su camisa, desabrochando los botones y haciéndolo temblar. Brooke retiró la camisa del cuerpo de Harry, dejándola caer al suelo mientras deslizaba las manos por su desnudo torso.

-No te imaginas cuantas veces he soñado con esto.- él al fin reaccionó. Deslizó las manos hacia arriba, arropando con sus manos los pechos de Brooke, robándole un suspiro.

Ella dejó caer su cabeza hacia atrás, dejando los suspiros escapar de sus labios. Disfrutando de cada caricia que Harry le brindaba a sus pechos. Jadeó cuando sintió la húmeda lengua de Harry contra su piel.

Él caminó, empujando a Brooke con él, guiándola a ciegas a través del gran salón. Siguió lamiendo y succionando los pechos de la castaña, elevándola entre sus brazos cuando chocaron contra la estantería. Caminó con ella hasta la gran mesa de comedor, recostándola allí mientras se quitaba el cinturón.

-Harry…- su nombre saliendo en forma de gemido de los rosados labios de Brooke. Él se apresuró, deshaciéndose del resto de prendas y acercándose a ella lentamente.

Brooke sintió las manos de Harry sobre sus muslos, arrastrándola al borde de la mesa. Gimió, sintiendo el frío contra su clítoris cuando Harry la hizo incorporarse. Él la levantó, la rodeó con los brazos mientras ella trataba de frotarse contra él.

Quería sentir su pene contra su entrada, quería que él le hiciera todo lo que le hacía en sus sueños. Y sabía que él iba a hacerlo, él lo deseaba tanto como ella.

Él la hizo girar, sus piernas separadas mientras él la hacía apoyar las manos contra la mesa, su espalda pegada al duro torso de Harry. Jadeó cuando lo sintió empujando suavemente contra su entrada, provocando que su humedad se deslizara hacia abajo por sus muslos. Y gritó su nombre cuando él la penetró de golpe, enterrándose completamente en su interior.

Se aferró con las manos a la mesa cuando él empezó a mecerse contra sus caderas. Dejándola ligeramente inclinada sobre la mesa, sintiéndolo por completo, sintiendo las palpitaciones de su verga, su vagina contrayéndose. Ella se empujó contra él, manteniéndolo cautivo en su interior mientras el orgasmo la atravesaba.

Él se movió contra su trasero, rotando las caderas, sintiendo como la vagina de Brooke lo rodeaba. La empujó por completo contra la mesa, manteniéndola allí con una mano y sujetándola de la cadera con la otra. Chocó sus caderas contra el firme trasero de Brooke, enterrándose más en ella con cada embestida.

Brooke volvió a gritar al sentir la dura verga de Harry en su interior, descubriendo un nuevo paraíso al sentirlo a una nueva profundidad. Su respiración se escapó cuando él golpeó su trasero, haciéndola llegar a un segundo orgasmo.

Se estremeció al sentir el placer y el dolor que aquello le provocó, la fricción de la gran verga de Harry la estaba volviendo loca. La mano de Harry se presionó contra su clítoris, haciendo que sus jugos se deslizaran entre ambos.

El erótico roce de la mano de Harry, el sentir como sus jugos se deslizaban por sus piernas y como él, una y otra vez se introdujo en ella con unos empujes más profundos y duros. Todo aquel conjunto de sensaciones la hizo temblar, sus piernas siendo gelatina y sus pezones sufriendo la fricción del frío cristal en ellos.

Brooke se empujó contra él, sintiendo las caderas de Harry pegadas a su trasero. Su vagina se amoldó al miembro de Harry, apretándose cuando entraba, queriendo mantenerlo allí por siempre. Queriendo sentir todo lo que él le daba.

Gritó cuando él la penetró con fuerza, mordiendo su hombro mientras respiraba pesadamente. Él se retiró y la hizo girar, sentándola en la mesa mientras Brooke abría más sus piernas.

Quería llorar, sus ojos picaban y el nudo en su pecho se había hecho más intenso. Necesitaba otro orgasmo, necesitaba más de Harry. Se sentía completamente vacía sin él llenándola.

-Harry, por favor, me duele.- un sollozo escapó de su garganta, no había podido retenerlo, la necesidad la había ganado. Su entrepierna dolía y ardía por la necesidad, sus jugos resbalando por sus piernas.

-Dame un segundo…-él la tumbó sobre la mesa y alzó sus piernas, dejando que los pies de Brooke descansaran sobre sus hombros.

Brooke jadeó y sollozó, lo necesitaba ya, todo su cuerpo dolía. Ella suplicó una última vez, antes de sentir la fuerte embestida del miembro de Harry contra ella.

Ella apretó su vagina sobre la verga de él, acariciando sus pechos mientras él la penetraba con fuerza. Harry alternó los largos y lentos empujes con rápidas embestidas.

Ella jadeó cuando él se inclinó sobre ella, capturando uno de sus pechos entre sus labios. Aquello hizo que su vagina se contrajera con pequeños espasmos, masajeando la enterrada verga de Harry.

Él la penetró una última vez, jadeando con ella mientras ambos llegaban al orgasmo. Brooke gimió cuando Harry mordió suavemente el pecho, que él todavía mantenía en su boca.

-¿Es como habías soñado?- el temblor de sus cuerpos por la risa de Harry, fue toda la respuesta que necesitó.

Él se alejó, lo suficiente para poder elevarla entre sus brazos. Brooke se deleitó al sentir el calor del cuerpo de Harry. Piel contra piel, apenas pudo retener el ligero gemido que escapó de sus labios.

-Ahora sí, vamos a lo que habíamos venido a hacer.-

Él la llevó a través del ático hasta llegar al baño, la dejó allí a su aire y ella aprovechó para curiosear lo que había a su alrededor. El baño era inmenso, pero sin duda lo que más llamaba la atención era la gran bañera que había sobre una plataforma en el centro del baño.

Brooke dejó escapar un suspiro completamente impresionada. Se acercó a la gran bañera y apartó suavemente el dosel que la cubría. No pudo, ni quiso evitar las ganas de adentrarse en ella, así que lo hizo. Y una vez tumbada dentro, abrió el grifo y dejó que el agua caliente llenara aquel paraíso.

-Debería sentirme mal por lo que he hecho, se supone que estás con Ashton, pero no me arrepiento en lo absoluto.- la voz ronca de Harry la hizo sobresaltarse en el agua.

Harry permanecía de pie al lado del lavabo, había dejado una bolsa de deporte al lado de la puerta. Él permanecía allí, con los brazos cruzados sobre su pecho, observándola atentamente.

Ella sonrió, se suponía que tenía novio y sin embargo, la noche anterior se había acostado con Ashton y le había dado sexo oral a Annabelle. Y ahora, estaba dándose un baño en el ático de su jefe, después de haber tenido sexo, sobre una mesa, con él.

«¿Qué estás haciendo Brooke?» aquello rondaba por su mente desde que había aceptado salir con Derek. Realmente no sabía que estaba haciendo, solo se estaba dejando llevar, se estaba dejando llevar por Ashton. Por la adrenalina que sentía estando con él, por lo salvaje que se volvía estando con él.

Estaba volviendo a la Brooke de Hayden, estaba volviendo a dejarse llevar por una mala influencia. Le gustaba Ashton y también le gustaba Harry, estaba confundida, y el lema de Ashton no la estaba ayudando. Vivir al día, disfrutando de cada momento. Solo que Ashton lo decía refiriéndose a cualquier cosa que fuera perjudicial.

Brooke necesitaba enfocarse, vivir la vida como él decía, pero sin que fuera perjudicial para ella. Debía ponerse un límite e iba a tener que empezar a controlarse.

Necesitaba una llamada terapéutica a Shadya.

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