«Él se alejó, no podía reaccionar de otra forma, estaba enfadado con ella. Pero también sabía que necesitaría verla pronto.»
Anne se removió inquieta en la cama, el despertador no dejaba de sonar. Giró en la cama y estampó el despertador contra el suelo. Se levantó lentamente y frunció el ceño cuando vio la pantalla de su móvil iluminada.
Maldijo cuando vio veinte llamadas perdidas de Brooke, era la primera vez desde que había desaparecido que Brooke intentaba contactar tantas veces con ella o con alguno de los chicos.
Se levantó de la cama con el móvil en las manos, trató de llamar pero la llamada iba directa al buzón de voz.
-No seas cabrona, deja de colgarme y coge el puto móvil.- Anne salió al comedor y se dirigió a la cocina intentando no despertar a los chicos que dormían en los sillones.
-No soy una cabrona, puede que un poco perra y zorra, pero no una cabrona.-Anne se congeló en la entrada de la cocina. Tenía que estar soñando, aquello tenía que ser una ilusión.
-¿Brooke?- no podía creérselo, casi seis meses desaparecida, y ahora se la encontraba en su cocina preparando unas tortitas.
Brooke sonrió, había estado llamando toda la noche y ninguno había respondido. Pero lo entendió al llegar a la casa de Anne y verlos a todos tirados por el salón.
-Lo siento mucho…- Brooke apretujó a Anne entre sus brazos, la consoló mientras ella sollozaba contra su hombro.- Siento mucho no haber vuelto antes, no haber respondido a vuestros mensajes. Ojalá lo hubiera hecho Anne, no sabes cómo me arrepiento.- Anne se acurrucó contra Brooke, no podía creer que ella estuviera realmente allí.
-Te he echado tanto de menos, necesitaba una noche de chicas, contigo para hacerme reír.- Brooke rió, jugueteando con el rubio cabello de Anne entre sus dedos.
-¡Santa mierda!- el grito femenino hizo que Anne y Brooke dejaran de abrazarse. Danielle estaba en la puerta de la cocina, con el maquillaje corrido, frotándose los ojos sin creerse lo que veía.- ¡Brooke!- la pequeña morena también se lanzó a los brazos de Brooke.
Rieron las tres juntas cuando chocaron contra la encimera. Brooke las hizo sentarse y dejó dos platos de tortitas sobre la isla. Se ató el cabello en una coleta alta, y Anne se atragantó con las tortitas.
-¡Te has hecho un tatuaje!- Brooke frunció el ceño y luego rió. Anne había visto el pequeño tatuaje que ella llevaba detrás de la oreja.
-Uno no, me he hecho cinco.- Anne rió mientras Danielle la miraba sorprendida.- Además, me parecía un buen autoregalo de cumpleaños.- Brooke se acarició la sensible piel detrás de su oreja, era el más reciente y le había dolido, pero había valido la pena.
-Es verdad, hoy cumples los 21.-Danielle se sorprendió al escuchar a Anne.
-¿Eras menor de edad?- Brooke asintió.- Bueno, pareces muy joven, pero no pensé que realmente lo fueras.-
Danielle y Anne siguieron comiendo y hablando con Brooke. Preguntando dónde había estado durante los meses en que había permanecido desaparecida. Brooke reía ante tantas preguntas mientras seguía haciendo las tortitas.
Acabaría la masa y dejaría las tortitas preparadas para cuando el resto despertara. Se llevaría a Anne y Danielle de compras, tendrían su día de chicas. De esa forma ellas podrían seguir bombardeándola con preguntas.
-¿Os apetece un día de chicas en el centro comercial, solo nosotras tres?- Anne asintió mientras acababa su última tortita. Danielle se encogió de hombros y siguió comiendo.- Podemos dejar a Rut y Anbe durmiendo y esta noche os invito a todas a un sitio que os quiero enseñar.-
-Me parece bien. ¿Pero qué nos quieres enseñar?-Brooke no respondió a aquello, solo sonrió.
Danielle cogió sus cosas silenciosamente y Anne fue a cambiarse mientras Brooke las esperaba en la calle.
Brooke había pasado rápidamente por su apartamento, para dejar las cosas que había traído con ella de su escapada. Incluyendo las telas con las que había construido su pequeña casa.
Guardó su vieja BlackBerry, recién recuperada del salón de Anne, en su bolso. Se observó en el reflejo de las ventanas del coche mientras esperaba a Anne y Danielle. Habían sido solo seis meses, pero en eso tiempo había cambiado tanto físicamente, que no parecía la misma mujer que se había marchado de allí.
Su largo cabello hasta las caderas había dejado de ser liso, siendo sustituido por pequeñas rastas decoradas con anillas de colores. Su piel era un par de tonos más moreno, debido al ardiente sol de Arizona.
-Brooke, ya estamos.- Anne bajó junto con Danielle y le lanzó las llaves del coche a Brooke, que las atrapó al vuelo.
-Vámonos de fiesta, señoritas.- Brooke esperó a que se abrocharan los cinturones y conectó su USB al coche, escogiendo su lista de música favorita.
A Anne le encantó el nuevo estilo bohemio de su querida amiga, igual que su nuevo peinado y los tatuajes. Le gustó tanto, que quiso hacerse unas pocas rastas y un pequeño cambio de look.
Brooke le dijo que la ayudaría encantada, pero que tendría que esperar hasta esa noche. Ella las llevaría al campamento que Roxanne, y el resto de su familia, habían montado en un descampado a las afueras de la ciudad.
Habían colgado carteles por la ciudad para poder ganar dinero. Vivían de hacer pequeñas ferias, donde vendían objetos, ropa y accesorios que ellos mismos hacían.
También hacían rastas, trenzas incluso hacían tatuajes, y por las noches montaban pequeños espectáculos de baile y acrobacias. Eran algo parecido a una feria ambulante.
Fue Roxanne la que le hizo los tatuajes a Brooke, y otras dos chicas del grupo le habían hecho las rastas. Brooke pensó, que a las chicas les gustaría ver lo que había estado haciendo durante meses, que les gustaría conocer el pequeño viaje espiritual que había hecho.
Las tres rieron durante todo el camino al centro de la ciudad, Anne y Dani le explicaron lo que habían hecho durante el tiempo que ella había estado fuera.
Pasaron la mañana cotilleando y comprando en el centro comercial. Brooke las invitó a comer y les explicó donde las llevaría esa noche.
-¿Entonces, os parece bien?- Anne y Danielle sonrieron entusiasmadas.
-Es perfecto, y podemos llevar también a los chicos, en plan sorpresa y así descubren que has vuelto.- Brooke asintió encantada, estaba feliz de volver a estar con sus amigas.
-Brooke, yo quería pedirte una cosa. Si vuelves a sentir que vas a explotar, dínoslo, nosotras te ayudaremos.- Brooke asintió, Danielle realmente era un encanto.
Brooke las llevó de vuelta a la casa de Anne y se marchó hacia el campamento para volver con la familia. Quería preparar la fiesta de esa noche, también quería pensar que les diría a Ashton y a Harry.
-No entiendo porque insistís en ir a un descampado en mitad de la nada.-Ashton no dejaba de quejarse.
Harry, Rut y Annabelle habían dejado de preguntar y simplemente se habían dejado llevar por Anne y Danielle. Anne le envió un mensaje de texto a Brooke, haciéndole saber que estaban ahí.
-Os tenemos una sorpresa, os va a encantar, solo dejar de quejaros.-Danielle hizo callar a Ashton cuando empezaron a ver las tiendas de colores iluminadas, tanto desde el interior como desde el exterior.
Había hombres tatuados vestidos tan solo con pantalones anchos, con diferentes peinados de rastas, algunos bailaban con otras chicas y otros estaban haciendo trenzas a la gente que venía de visita.
Algunas chicas estaban en las mesas donde vendían prendas de ropa, otras hacían tatuajes de henna y otras hacían los tatuajes de aguja. Anne buscó entre la multitud y trató de localizar a una morena de rastas pequeñita.
Cuando divisó a Brooke entre la multitud le hizo una señal. Rió cuando la vio acercarse con una nueva decoración en su cabello.
Llevaba unas finas telas de colores atadas a las rastas, y una diadema de flores de la que colgaban plumas de colorines, haciendo destacar su cabello castaño. Llevaba un pequeño vestido marrón con un ligero estampado de flores, y lo que parecía una fina tela blanca que usaba de abrigo.
Iba descalza, igual que la mayoría de personas de ese pequeño campamento, lo único que adornaba sus piernas era una fina tobillera de plumas y cascabeles. Se acercó hacia Brooke mientras escuchaba discutir a los demás.
Cuando Brooke estuvo lo suficientemente cerca del grupo, Danielle la vio y fue a saludarla. Los demás siguieron quejándose, no se dieron cuenta de que ella estaba allí.
-¿De qué discuten?- susurró suavemente mientras abrazaba a Anne y Danielle.
-No querían venir. Te veo muy relajada.- Brooke rió tontamente y Anne frunció el ceño.
-Estaba meditando, solo estoy relajada, te aseguro que no he fumado nada raro.- Anne asintió al ver a su amiga tan relajada, Brooke transmitía paz y harmonía.
-Danielle, vámonos por favor…-Rut iba a seguir hablando, pero las palabras se le atascaron al ver a Brooke allí.
Sus ojos se abrieron y se quedó pálida, aquella reacción hizo que los demás miraran hacia donde Rut lo hacía. Las reacciones de los demás fueron parecidas a las de Rut, excepto Annabelle que se acercó corriendo hacia Brooke.
-¡Oh Dios mío, Brooke!- el grito de Annabelle cuando saltó sobre ella, hizo que Brooke riera mientras la cogía evitando que chocara contra el suelo.
Annabelle la sujetó de los brazos, separándose lo suficiente para observarla fijamente. Brooke sonrió dejando ver sus hoyuelos.
-Hola, Anbe. ¿Qué tal has estado? ¿Se han portado bien nuestros amigos?- Annabelle rompió a llorar cuando escuchó la voz de Brooke. Al parecer creía que aquello era un sueño, pero haber escuchado su voz la destrozó.- Anbe, no llores cielo. No me gusta verte llorar, te pones muy fea.- Brooke consiguió hacerla reír.
-¿De verdad eres tú?- Brooke limpió las lágrimas del rostro de su amiga.
-Siento haber tardado tanto en volver…- Annabelle volvió a romper en lágrimas, y sintió como Rut abrazaba a Brooke, dejándola a ella en medio.
-Chicas, mejor dejamos que Brooke hablé tranquilamente con Ashton y Harry. Vamos a dar una vuelta, venga.- Anne y Danielle separaron a Annabelle y Rut de Brooke. Dejando que su pobre amiga pudiera respirar.
-Esperad…- Brooke se alejó durante unos segundos, perdiéndose entre la multitud. Volvió a aparecer acompañada de una mujer vestida con una larga falda marrón y un pequeño top de crochet con flecos color rojo.- Está es Roxanne.- Brooke les presentó a la exótica mujer.
Llevaba las rastas recogidas en un gran moño, igual que Brooke, decoradas con telas de colores y anillas. Las chicas se presentaron a Roxanne con una gran sonrisa, al parecer todos los de aquel campamento desprendían simpatía.
-Verás Roxy, aquí mi amiga Anne…- Brooke se abrazó a Anne, acercándola hacia Roxanne.- Esta mañana me ha comentado que le gusta nuestro estilo, y que le gustaría un cambio de look.- Roxanne sonrió, sabía a lo que Brooke se refería.
-Tranquila, yo las cuidaré, y me encargaré de ese cambio de look.- Roxanne se alejó hacia las tiendas con las chicas.
Brooke giró hacia Ashton y Harry que la observaban sin poder reaccionar. Brooke dudó unos segundos, pero finalmente se acercó hasta quedar delante de ellos.
El primero en reaccionar fue Harry, en cuanto la tuvo delante no dudó en abrazarla. Apretándola entre sus brazos, temiendo que no fuera real y volviera a desaparecer. Brooke lo rodeó con sus brazos, enterrando la cabeza en su pecho.
-Debí decir algo, pequeña. Pero apenas pude reaccionar, no sabía que decir…- Brooke lo hizo callar, sujetando el rostro de Harry entre sus manos.
-Está bien, yo necesitaba escapar, Harry. Necesitaba explotar y preferí marcharme para no haceros daño, necesitaba aclarar lo que sentía.- Brooke acarició suavemente el rostro y el cabello rizado de Harry.
Desvió su mirada a Ashton, que no separaba sus ojos de ella. Quiso acercarse a él y abrazarlo, pero apenas ella se acercó, Ashton se alejó de allí negando con la cabeza.
-Necesita procesarlo Brooke, es el que peor lo ha pasado todo este tiempo.- Harry la abrazó cuando Brooke giró hacia él. Ya no sonreía, y sus manos temblaban ligeramente.- Brooke, está enamorado de ti, igual que yo. Se le pasara, créeme.- ella sonrió ligeramente, en parte esperaba aquella reacción, que ellos no quisieran hablar con ella.
-Siento haber tardado tanto en volver, y bueno, haber desaparecido.- él asintió y la abrazó.
-¿Por qué no me enseñas como has estado viviendo estos meses?- Brooke sonrió alegremente y guió a Harry a través de las tiendas. Mostrándole las diferentes actividades que hacía su familia.- Enséñame también como te han hecho esos tatuajes, te quedan muy bien.- Brooke rió.
Llevó a Harry a la tienda en la que había estado antes de salir a buscar a Anne. Allí estaban Kurt y Rose, meditando envueltos en el aroma del incienso. La gente de la ciudad pasaba por allí en silencio, algunos mirando y otros sentándose allí con ellos.
También lo guió hacia la tienda de las cachimbas, aquel ambiente estaba cargado del vapor y las risas tontas de las personas que las probaban. Después lo guió hacia la colorida tienda de Roxanne, donde escuchaba a las chicas riendo.
-Vaya, veo que os habéis animado a los tatuajes.- Brooke entró con Harry en la tienda, viendo como Anne y Danielle estaban recostadas sobre unas camillas.
Roxanne preparaba la tinta y las agujas, mientras Ariana, la hermana de Roxanne, hacía el dibujo en las manos de Anne y Danielle.
-Tus amigas son muy divertidas, han decidido hacerse todas un tatuaje, dicen que tú también te lo harás.- Ariana pasó a Rut y Annabelle, les puso la crema en la mano e hizo el mismo dibujo que en Anne y Danielle.
Brooke rió al ver la cara de dolor de Anne, Ariana se acercó a ella e hizo el dibujo en el dorso de su mano, entre el índice y el pulgar. Las chicas habían elegido una pequeña luna creciente con la estrella polar pegada a ella.
-Joder, yo pensaba que sería con la máquina esa que va a motor, no que fuera con la cosita esta.- Anne se quejaba mientras Roxanne seguía pinchando con la aguja para hacer el tatuaje.
-Me cago en la puta.- Ariana empezó con el tatuaje de Danielle.
–Brookey, tus amigas son divertidas, además están un poco locas.- Roxanne le habló en español.
-Lo sé, igual que yo. ¿Verdad que sí?- Roxanne y Ariana rieron mientras seguían con los tatuajes.
–¿Qué estáis hablando?- Annabelle se sentó cuando Roxanne acabó con el tatuaje de Anne. Ella tenía curiosidad por saber qué decían.
-Nada, nada.- Brooke las hizo reír y ayudó a Anne y Danielle a taparse el tatuaje.
-Llevadlo tapado un par de horas, luego lavarlo y poneos crema, Brooke sabe cuál es.-Roxanne habló sin levantar la vista de la mano de Annabelle.
-Me gusta mucho este sitio, Brooke. Normal que todos parezcáis tan relajados, este sitio como que desprende felicidad y paz.- Ariana rió con la pequeña reflexión de las amigas de Brooke.
-Bueno, muchas gracias por el cumplido.- Roxanne sonrió a las chicas y luego llamó a Brooke.- Te toca a ti, morenita.– Brooke soltó la mano de Harry y se sentó en la camilla frente a Roxanne.
Las chicas tenían curiosidad por saber qué significaba aquella última palabra que Roxanne había dicho, también tenían curiosidad por saber cómo Brooke sabía hablar aquel idioma. Todos tenían muchas cosas que preguntar a Brooke, sobretodo Harry tenía muchas cosas que hablar con ella.
Brooke les había dado una vuelta por el campamento a todos, también había querido ir tras Ashton, pero Harry la había detenido. Él necesitaba pensar, pero Harry sabía que en un par de días él volvería a por Brooke.