«Solo se quedó sentada conmigo, en silencio. Me sujetó la mano durante los siguientes dos días, manteniéndome de perderme en mí misma.»
–Tranquila, Roxanne. Voy a estar bien, Harry no me hará daño.- Harry la observó confundido mientras ella hablaba en español.
-Dile que sé artes marciales, que puedo dejarlo inconsciente apretando tan solo un músculo de su cuerpo.- la voz de Roxanne a través del móvil la hizo reír.- Chao, mi amor. Pásatelo muy bien esta noche-
-Chao, cielo.- Brooke colgó y sonrió a Harry que seguía observándola confundido.
–Solo he entendido el nombre de tu amiga y el mío.- ella sonrió y salió del ascensor cuando este llegó a la planta de Harry.
El lugar había cambiado ligeramente, había varios ordenadores en la mesa del comedor y había ropa tirada por el suelo. Brooke no quiso preguntar, siguió a Harry a través del ático hasta el dormitorio principal.
Habían hablado durante el camino, él la había tranquilizado en el tema de Ashton, pero aun así ella le había enviado un mensaje de texto. Necesitaba hablar con los dos, había tardado, pero había conseguido saber que le pasaba con aquellos dos hombres.
Le gustaban, mucho de hecho, aunque no pensaba en ellos de forma amorosa. No pensaba en eso, ella ahora necesitaba vivir. Tal vez en un futuro se plantearía una relación con ellos, tal vez no, no lo sabía ni ella misma. Ni siquiera sabía si Ashton iba a volver a hablarle.
-¿Brooke?- intentó llamar la atención de Brooke.
-Mmm…- aquel ruidito le hizo saber que ella no estaba allí. Es decir, físicamente sí, su cuerpo permanecía allí sentado en la cama, pero su mente y su alma no estaban.
Él rió y se acostó en la gran cama, tumbándola a su lado. Quería abrazarla toda la noche, acabar de creer que ella estaba allí de verdad. Había echado de menos su voz, su risa y su sentido del humor.
Nunca había conocido a una mujer que lo mantuviera tan adicto como ella lo hacía.
-¿Y dices que lleva así dos días?- Harry asintió a la pregunta de las chicas.
Brooke llevaba dos días sin pronunciar palabra, parecía perdida en su mundo. Justo como lo había estado la noche en que se había ido con Harry. Él se había preocupado al no verla en la cama a la mañana siguiente, temiendo que hubiera vuelto a marcharse.
Se había tranquilizado al verla abajo en el salón, sentada en el suelo observando las vistas de la ciudad a través de la ventana. Pero su preocupación había vuelto, después de media hora en que él había intentado entablar conversación con ella, y Brooke no había respondido.
Él se había asustado y había llamado a las chicas, ellas habían pensado que estaría enfadada y no querría hablar. Pero ahora, después de dos días desde esa noche, ellas tenían miedo, no entendían que le pasaba a su amiga.
-¿Qué deberíamos hacer?- Anne observaba atentamente a su amiga.
Ella estaba sentada, frente al gran ventanal, con la vista clavada en la ciudad. Se movía adoptando distintas posturas de yoga, pero no hablaba. Era casi como si estuviera ignorando el mundo a su alrededor.
-Podríamos ir a buscar a Roxanne, parecía que se conocen bien.- Harry asintió y fue en busca de sus llaves.
– Harry…-Anne llamó su atención.- Anbe y yo nos quedaremos aquí, para vigilarla.- él asintió dirigiendo la vista a Brooke.
-Nosotras te acompañamos, Harry.- Rut y Danielle le acompañaron hasta el ascensor.
-Daos prisa.- Annabelle se acercó a Brooke para intentar hablar con ella. El resultado fue el mismo que el de Harry.- No entiendo, Anne. Había vuelto, parecía estar tan bien, tan estable.- Anne suspiró, sabía que Annabelle tenía razón.
Brooke había vuelto y parecía estar perfecta, pero si Anne había aprendido algo sobre Brooke, era que las cosas nunca son lo que parecen, igual que las personas. Y Brooke desde luego destacaba por su personalidad volátil.
Se quedaron allí, cuidando de Brooke, hasta que escucharon el ascensor abrirse. Roxanne llegó acompañada de Harry, Danielle y Rut. Fue directa a Brooke, hablando de nuevo en ese idioma que ellos no entendían.
–Brooke.– ella escuchó a Roxanne, la vio aparecer frente a ella. Interponiéndose entre ella y la maravillosa vista que había descubierto.- ¿Qué ocurre, cielo? ¿Qué pasa esta vez?– Roxanne suspiró cuando ella no reaccionó.
Brooke quiso contestar y a la vez quiso no hacerlo. Quería pensar y quería dejar de hacerlo. Estaba indecisa, necesitaba silencio, quería seguir contemplando aquella maravillosa vista que había descubierto, la ayudaba.
Sabía que sus amigos estaban preocupados, pero ella simplemente necesitaba silencio, necesitaba concentrarse y pensar. Quería silencio y ellos no se lo daban.
–Brooke, por favor. ¿Qué ha ocurrido? La última vez que estuviste así, estuviste desconectada durante cuatro días.– Roxanne lo volvió a intentar, pero no parecía que Brooke fuera a responder.
A Brooke solo le interesaba una cosa en esos momentos, ella necesitaba a Ashton. No había dejado de pensar en él, le había dolido en el alma que él se alejara. Había sentido algo perderse en su interior, y ahora no podía parar de pensar.
No te pierdas, Brooke.
Necesitaba el silencio para no perderse.
No te pierdas, Brooke.
Se recordó a sí misma, necesitaba aquello, no podía perderse.
No te pierdas, Brooke.
Odió no poder ser más estable, odió no poder controlar sus sentimientos, se odió por no poder entender su corazón. Odió las veces que se había perdido en sí misma, tratando de no perderse. Siendo incapaz de hablar durante días, apenas moviéndose y preocupando a todos a su alrededor.
No te pierdas, Brooke.
No podía evitarlo, se encerraba en sí misma, ignorando el mundo que la rodeaba. Con su cerebro trabajando sin poder parar a descansar. Estaba agotada de pensar, de intentar no perderse.
No te pierdas, Brooke.
Solo quería que se detuviera, que su cerebro parara y ella pudiera respirar tranquila. Poder parar de pensar y así no perderse. Quería silencio, quería que su cerebro hiciera silencio.
No te pierdas, Brooke.
-¿Brooke, esto es por Ashton?- volvió a escuchar a Roxanne, desvió la mirada del ventanal a Roxy, la vio sonreír con tristeza.- ¿Quieres ver a Ashton?- Brooke asintió ligeramente, apenas moviendo la cabeza. Notó su rostro húmedo cuando Roxanne retiró las lágrimas de sus ojos.
¿Cuándo he empezado a llorar? No lo sabía, no se había dado cuenta de que había empezado a llorar.
Sintió las miradas de sus amigos, estaban contentos, por fin había reaccionado. Pero su cerebro seguía en marcha, necesitaba hablar con Ashton, tal vez de ese modo su cerebro parara de atormentarla. Necesitaba detener ese trance y distraerse, necesitaba entender el problema por el que había empezado a pensar.
-Harry, necesita ver a Ashton y hablar con él.- las chicas se alejaron de allí corriendo para llamarlo- ¿Vendrá?- Harry se encogió de hombros, realmente no sabía si él vendría. Esperaba que sí. Esperaba que su enfado hubiera desaparecido.
-No contesta, Harry. ¿Qué hacemos?- él se quejó, pasándose la mano por la cara.
-Iré a buscarlo.- volvió a dirigirse al ascensor con Rut y Danielle. Si tenía que arrastrarlo hasta allí para que Brooke mejorara, lo arrastraría todas las veces que hiciera falta.
Lo había estado llamando desde que Brooke volvió, y las pocas veces que había contestado no había querido hablar de Brooke. Mucho menos ir a verla y hablar con ella.
-¿Harry, crees que vendrá?- él no respondió.-Tal vez si le decimos que ella no está bien, él venga. – Rut negó con la cabeza.
Si no viene por su cuenta, lo arrastraré yo.- Danielle rió mientras Harry estacionaba frente al edificio de Ashton.
-Entonces no le queda otra que venir. ¿Funcionará?- Harry se adelantó hasta el ascensor, mientras Rut le preguntaba a Danielle. Él esperaba que Brooke volviera en sí al ver a Ashton, de verdad que lo esperaba.
Harry salió a toda prisa en cuanto el ascensor llegó a la planta de Ashton, llegó a su puerta y la golpeó, haciendo que el ruido resonara por toda la planta. Siguió golpeando hasta que escuchó pasos acercarse a la puerta.
Rut y Danielle se enfadaron cuando vieron a la chica en ropa interior abrir la puerta. Harry entró empujando a la chica, haciéndola chocar contra la pared. Caminó hasta el salón, buscando a Ashton, quería golpearlo por ser un capullo.
-¿Qué coño haces, Harry?- Ashton se había levantado del sofá al escuchar a la desconocida quejarse.
-¿Qué coño hago?- Rut y Danielle se acercaron a Harry al escucharlo gritar.- Desde luego no estoy aquí follándome a una puta, porque no soy lo suficiente maduro como para afrontar un puto problema.- Danielle echó a la chica de allí mientras Harry seguía gritando.
-Eso tendrías que hablarlo con Brooke. Fue ella la primera en largarse corriendo para no afrontar un problema.- Ashton le gritó de vuelta.
-Lo haría si ella hablara. Pero lleva, desde la noche que volvió, sin pronunciar una puta palabra. Porque lo único que hace, es pensar en lo mierda que se siente por no poder hablar contigo. Lleva dos putos días sin hablar, sin comer ni beber y sin moverse del puto sitio en el que ha estado desde que despertó a la mañana siguiente.-
Ashton abrió los ojos sorprendido, no esperaba eso de ella. Brooke no se comportaba así por un hombre, ella se lo había hecho ver más de una vez.
-¿Dónde está?- Harry se relajó ligeramente, le hizo vestirse y lo arrastró hasta el coche. – ¿La has dejado sola?- él negó con la cabeza.
-Anne, Anbe y Roxanne están con ella, Roxanne ha conseguido que aparte la mirada del ventanal de mi salón.- Ashton iba de copiloto, mientras las chicas escuchaban la conversación atentamente.
-¿No apartaba la mirada del ventanal?- él estaba preocupado. Había necesitado tiempo para procesar el hecho de que ella había vuelto, y había ignorado los mensajes que Brooke le envió esa noche.
-No se movía, no reaccionaba, ni siquiera estoy seguro de que nos escuchara.- Harry apretó el volante con fuerza.
-Solo cuando Roxy a dicho tu nombre, Brooke ha desviado la vista de la ventana. Creo que ella sabe algo que le pasó a Brooke mientras estaba con los ellos.- la voz de Rut interrumpió a los dos hombres.
-Lloraba, pero creo que ni siquiera era consciente de ello.- Ashton observó a las dos chicas a través del espejo retrovisor.
-A ver qué pasa cuando te vea.- Ashton miró a Harry.
-Tendría que haber respondido a los mensajes que me envió cuando volvió.- él se pasó las manos por la cabeza, frotándose los ojos con fuerza. Ya estaban llegando al edificio de Harry.
-Dios mío, Harry va a hacernos trizas.- la voz de Annabelle llegó a sus oídos cuando las puertas del ascensor se abrieron.
-¿Por qué iba a haceros trizas?- las tres mujeres se sobresaltaron al escuchar su voz.
Ellas dudaron, no sabían cómo explicar lo que había pasado. Él se tensó, pensando lo peor se acercó hacia donde Brooke había pasado los dos últimos días. Y ella ya no estaba ahí.
-¿Dónde está Brooke?- la pregunta salió de los labios de Ashton.
-Nosotras…Solo nos hemos ido un momento a la cocina. Cuando hemos vuelto ya no estaba.- la voz de Annabelle fue temblorosa.
-Hemos hablado con el portero, no la ha visto salir del edificio. Así que tiene que estar en alguna de las plantas.- Anne habló antes de que Harry pudiera enfurecer.
No sabía cuánto tiempo llevaba ahí arriba, pero necesitaba salir, se estaba ahogando en el piso de Harry. Se había escabullido al ascensor y había subido hasta la azotea. Necesitaba desconectar su cerebro, aunque fuera durante unos minutos.
Había logrado moverse, había reaccionado cuando Roxanne nombró a Ashton. Vagamente se había dado cuenta de que Harry había ido a buscarlo, igual que apenas se había dado cuenta de que su cuerpo se había puesto en marcha y la había llevado hasta el ascensor.
Había tenido una pequeña idea, pero sabía que no debía, así que la había descartado inmediatamente. No iba a perderse de aquella manera, no iba a tirar a la basura toda la rehabilitación que había hecho.
Había intentado relajarse, había intentado conseguir silencio, pero no había funcionado. Tal vez por eso su cuerpo la había hecho salir, para intentar sofocar sus pensamientos con el ruido.
Observó el agua de la piscina brillar con la luz de la luna, tal vez eso era lo que necesitaba. El agua siempre conseguía relajarla, incluso cuando la presión era demasiada.
Entró lentamente, sintiendo el agua fría chocar contra su cuerpo, la ropa pegándose por completo a su piel.
-Pequeño demonio.- escuchó una voz ronca por debajo del agua.
Abrió los ojos bajo el agua y observó la sombra parada al borde de la piscina. Salió a la superficie, sus ojos clavados en Ashton que la observaba con una sonrisa. Ella lo observó, no sabía si de verdad era él, tenía dudas. Ashton no habría querido verla en tan poco tiempo, aun si Harry había ido a buscarlo.
-Estaba enfadado, tú te habías ido, no dabas señales de vida, Brooke.-ella no habló, solo siguió observándole.- Y de repente, apareces como si no hubiera pasado nada. Invitándonos a una jodida fiesta, en lugar de venir a vernos directamente y hacernos saber que estabas jodidamente bien.- él quería hacerla reaccionar.
Ella negó con la cabeza, había tantas cosas que quería decirle, que no sabía por dónde empezar. Él estaba allí, y su cerebro había dejado de visualizar escenarios donde él no la perdonaba. Se había calmado, y ella ahora solo podía verlo a él.
-Reacciona de una puta vez, Brooke.- ella parpadeó ante el grito de Ashton.- ¿Qué coño te esperabas al volver? Yo no soy como Harry. ¿Pensabas que nos ibas a tener a los dos de rodillas esperando por ti?- él estaba desesperado, no dejaba de gritar, intentando hacerla reaccionar. La habían estado buscando durante media hora por todo el edificio.
-Me gustabas, Ash. Harry también me gustaba.- ella por fin había hablado, por fin había escuchado su voz. Pero ella estaba hablando en pasado, ¿Qué significaba eso?- Me sentí horrible cuando escuché vuestras voces de fondo, la primera vez que llamé, y quise volver. Pero no pude, necesitaba saber si de verdad me gustabais o tan solo era un encaprichamiento. Nunca quise haceros daño, ni jugar con vosotros.
~No es la primera vez que mi mente se desconecta de mi cuerpo, la última fue pensando en que sentía por vosotros dos. Pase cuatro días aislada del mundo, sin hablar, sin comer, sin beber. Roxanne lloró por dos días, pero después solo se quedó sentada conmigo, en silencio. Me sujetó la mano durante los siguientes dos días, manteniéndome de perderme en mí misma.~
La voz de Brooke temblaba, pero no había dejado de hablar hasta acabar la historia. Ella había hablado, le había explicado que le había pasado esos dos días, todavía no podía creer que estaba oyendo su voz.
-¿Ya lo sabes? ¿Ya no estás confundida?- él necesitaba saberlo. Odiaba admitirlo, pero él y Harry habían hablado sobre ella, sobre estar los dos con ella. Brooke asintió ligeramente pero no dijo nada.- ¿Harry ya lo sabe?- ella negó con la cabeza.
-Quería saber, si no me odiabas, antes de decir nada.-ella se encogió de hombros dentro del agua.
-Entonces, vamos a hablar con él. Sal de ahí, te vas a congelar.- Ashton la ayudó a salir de la piscina y la llevó en brazos hasta el ascensor.
Le dio igual que ella estuviera mojada, la pegó a su cuerpo para que no notara el frío. Y cuando llegaron al ático de Harry, la dejó sobre el sofá y se alejó en busca de una toalla.
-¿Dónde están los demás?- ella había vuelto en si misma por completo, y él estaba contento de escucharla hablar.
-Harry ha salido con Roxanne a buscarte por la ciudad, por si te habías ido por el garaje, y las chicas supongo que buscándote por el resto del edificio.- él la hizo levantarse del sofá para poder quitarle la ropa mojada.
Brooke se dejó hacer cuando el frío empezó a desvanecer de su cuerpo. Era consciente de que estaba desnuda en mitad del salón de Harry, también de que cualquiera podía llegar en aquel momento. Pero le dio igual, todavía tenía frío y seguía con el cuerpo mojado.
-Tengo frío…- Ashton rió escuchando los dientes de Brooke castañetear. La hizo levantarse y la llevó hasta el baño, le había llenado la bañera con agua caliente.- ¿Cuándo lo has preparado?- la voz de Brooke temblaba, igual que todo su cuerpo.
-Al venir a por la toalla.- Ashton la metió en la bañera y fue a por su móvil, necesitaba avisar a los demás.
Bajó al salón buscando su cazadora, primero llamaría a Harry y luego a las chicas. Escuchó el ruido del ascensor mientras marcaba el número de Harry.
-¿La has encontrado?- él asintió respondiendo a la pregunta de Rut.-¿Dónde…?- él interrumpió la siguiente pregunta y les entregó el móvil.
-Voy a hablar con ella, avisad a Harry.- él se alejó de vuelta al baño, no iba a separarse de ella.
Él volvió a entrar al baño, observando la pequeña figura de Brooke moviéndose en la bañera. Estaba deseando que ella dijera que había pasado con sus sentimientos, si todavía los tenía. Se había asustado un poco cuando ella había hablado en pasado, al decir que le gustaban ambos.
¿Acaso ya no tenía interés en ellos? No, eso no era posible, de lo contrario ella no se habría desconectado.