#26

«You cancel plans for me, I cancel ours on you. Say I’d be back early, I don’t get in ‘til 2. You ask me where I’ve been, I tell you something vague. Think I messed up again, what can I say?«~Anne Marie, Bad girlfriend~

-No puedo hacer esto Ash, ahora no. Está mal…- Ashton siguió besando el cuello de Brooke, ella cerró los ojos dejando escapar varios gemidos.

-Brooke, por favor, la última vez, por favor.- Ashton le estaba suplicando, realmente él lo estaba haciendo. Y eso la hacía sentir una mujer sexy y atrevida.

Ella no pudo resistirse, lo intentó, de verdad que lo hizo. Pero no podía evitarlo, cada vez que Ashton estaba cerca, el deseo la recorría. Haciendo su cuerpo arder, sus pezones erizarse, su tanga manteniendo su humedad de deslizarse por sus muslos.

Cualquier otra persona se habría arrepentido de estar en aquel motel, en esa situación, pero Brooke no. Ella no se arrepentía, a pesar de que su nueva pareja la esperaba en casa, preocupado de que ella tardara tanto en llegar, pero Brooke ni siquiera lograba acordarse de él. Había desaparecido de su mente en cuanto Ashton la había besado.

Derek era completamente distinto a Ashton, él era un tipo tranquilo y cariñoso, demasiado meloso y bastante dependiente. Era la clase de chico que aseguraba una buena y tranquila vida, tal vez demasiado tradicional para Brooke. Pero él había insistido hasta conseguir una oportunidad con ella.

Brooke le había advertido de que ella rompería su corazón, pero él no la había creído, decía que ella era una chica buena incapaz de hacer daño a una mosca. Después de estar saliendo durante un mes, él le había presentado a su madre. Ella había echado a Brooke de la casa, diciendo que su hijo merecía algo mejor que simplemente una maldita vaga.

Derek se había disculpado con ella por el comportamiento de su madre, y Brooke simplemente se había encogido de hombros y se había ido. Ella sabía que muchos de los amigos de Derek le habían advertido de que la dejara. Pero él se negaba, estaba cegado por Brooke, y se negaba a ver todo lo malo que ella le hacía.

Brooke gimió en la boca de Ashton, empujándolo sobre la cama de la habitación. El pequeño recuerdo de Derek, que se había instalado en la mente de Brooke, desapareció por completo. Deseaba a Ashton, dentro de ella, follándola como solo él lo hacía.

Ashton la sujetó de las caderas y la tiró en la cama junto a él. Él había mantenido las distancias con ella desde que se había enterado que tenía una nueva relación. Lo había intentado, se había esforzado por mantenerse alejado, pero no podía. Ella se había convertido en su adicción, tal y como ella había dicho que se convertiría.

La había seguido viendo en las partidas de póker, ella había aceptado a ayudarlos tanto a él como a Harry. No sabía cuándo ella había empezado la relación con el chico, pero sabía que había sido hace poco. Porque de lo contrario, ella no habría estado acostándose con él tanto tiempo. Ese era el motivo por el que él se había dado cuenta, de que ella había empezado una relación, porque había dejado de acostarse con él.

Brooke se subió a su regazo, llevó las manos a su espalda y bajó la cremallera del vestido. Él mantenía las manos en sus caderas, haciéndola deslizarse suavemente sobre él. Ella sonrió, retiró su vestido por la cabeza y lo lanzó al suelo. Se acercó al rostro de Ashton, deslizando sus labios contra los de él, el deseo los había dominado por completo.

Habían olvidado que no estaban solos en aquel motel, sus amigos estaban allí. Aquel motel pertenecía a los padres de Annabelle, y ella había invitado a mucha gente para celebrar su compromiso con Jayden. Las salas principales se habían llenado de gente bailando, gente que bebía y otros que fumaban.

Brooke había estado bailando, había evitado acercarse a Ashton, pero él la había buscado. La había convencido para estar con ella una última vez. Y se habían escabullido de toda aquella gente, se habían deslizado en la primera habitación libre que habían visto.

Justo allí, donde en esos instantes Brooke se deslizaba sobre el duro miembro de Ashton. Ella dejó caer su cabeza hacia atrás, su respiración entrecortándose mientras lo sentía palpitar dentro de ella.

-Te he echado tanto de menos.- la voz de Ashton apenas era un gruñido. Sus dedos dejando marcas en las caderas de Brooke. Sujetándola y moviéndola sobre su cuerpo, deslizando su miembro en su interior.

-Yo he echado de menos tu pene.-murmuró Brooke, dejando un beso casto en el pecho de Ashton, que vibraba por su risa.

Las caderas de Ashton subieron, embistiendo contra las de Brooke que bajaban. Ella gritó, lo había sentido muy profundo en su interior. Ashton la sujetó con fuerza y giró, pegando la espalda de Brooke contra el colchón. La embistió con fuerza, robándole otro grito. Y siguió con sus rápidos y fuertes movimientos, haciéndola estremecerse bajo su cuerpo.

Los gemidos y jadeos inundaron la habitación, Brooke apenas podía controlar el temblor de su cuerpo. Su espalda arqueándose, elevando su pecho hacia la codiciosa boca de Ashton. Gritó de nuevo cuando Ashton la embistió una última vez, retirándose lentamente de su interior y entrando con fuerza. Quedándose quieto en su interior mientras ella se recuperaba de su orgasmo.

-Guau, eso ha sido ardiente.-una suave voz femenina los hizo girarse. Brooke se elevó sobre sus codos para observar a Annabelle, que se mordisqueaba los labios, con una mano perdida en el interior de su falda.

-Anbe, no digas nada de esto, por favor.- Ashton retiró el preservativo, sabía que Brooke no quería que sus amigos se enteraran.

-No diré nada- Annabelle se sentó junto a Brooke en la cama, se quedó maravillada con los pechos de su amiga.- ¿Puedo tocarlos?- Brooke jadeó asombrada, claramente Annabelle no estaba en sus cinco sentidos.

Annabelle no esperó respuesta y se inclinó hacia Brooke, acariciando suavemente sus pechos. Brooke dejó escapar un suspiro cuando Annabelle se inclinó todavía más, deslizando la lengua sobre los sensibles pezones de Brooke.

Ashton observaba la escena atónito, estaba viendo una pequeña escena porno entre la prometida de su mejor amigo y la mujer a la que deseaba.

Annabelle se acercó al rostro de Brooke para besarla. Brooke intentó hacer que su cerebro funcionara, pero las dos copas que había tomado la habían dejado tonta. Y la lengua de Annabelle jugueteando en su boca la despistaba todavía más.

Ashton parpadeó varias veces, no sabía si aquello era real o una especie de alucinación por el alcohol. Pero supo que aquello era real, cuando Annabelle, después de bajar su tanga y lanzarlo al suelo, se acercó a él llevándolo a la cama junto a Brooke.

Brooke lo besó, haciendo a sus lenguas enredarse, mientras Annabelle le acariciaba los pechos. Ashton la giró, dejándola de cara a Annabelle, se colocó otro preservativo y se colocó detrás de ella. Apoyado sobre sus gemelos hizo que Brooke se deslizara sobre su miembro.

Brooke jadeó con la nueva postura, rodeó el cuello de Annabelle con los brazos y la besó. Sintiendo el pecho de Ashton contra su espalda, su trasero rozándose contra los abdominales de Ashton, y sus pechos siendo acariciados por las robustas manos de él.

Sintió a Ashton deslizarse lentamente en su interior, haciéndola gemir en la boca de Annabelle. Bajó los labios por su cuello, y cuando llegó al inicio de sus pechos, deslizó la cremallera del pequeño top que Annabelle llevaba. Dejando los pechos libres para poder deslizar su lengua por ellos, haciendo a Annabelle arquearse contra su boca.

Mientras, Ashton aumentaba el ritmo de sus embestidas, enterrándose cada vez más en el interior de Brooke. Annabelle, con tan solo su falda puesta, se elevó en la cama, dejando su entrepierna a la altura del rostro de Brooke. Y jadeó cuando esta, escondió la cabeza en su falda.

Brooke sopló suavemente contra el clítoris de Annabelle, y una vez la escuchó jadear, deslizó su lengua entre los suaves y húmedos pliegues de su amiga. Esta vez escuchó como ella gritaba y volvió a deslizar la lengua, esta vez trazando ligeros círculos. Penetró suavemente la vagina de Annabelle con la lengua, mientras que sus dedos acariciaban su clítoris.

Annabelle gritó, acariciándose los sensibles pezones mientras la traviesa lengua de Brooke la atormentaba. Ashton agarró a Brooke de las nalgas, haciéndola separar las piernas todavía más. Deslizó una de sus manos hacia el clítoris de Brooke, frotándola allí y haciéndola gemir con fuerza. Empujó contra ella, con sus dedos extendiendo la humedad por sus suaves pliegues.

Brooke gritó mientras sentía el pene de Ashton en su interior, más profundo de lo que alguna vez había estado, a la vez que sentía como los jugos de Annabelle se deslizaban en su boca. Sacó la cabeza de la falda de la pequeña rubia y sonrió traviesamente, se llevó los húmedos dedos a los labios. Deslizando la lengua sobre ellos, saboreando los restos de la rubia.

Annabelle gimió observando la erótica imagen de Brooke lamiéndose los dedos, llenos de sus fluidos. Nunca se había sentido tan atraída por una mujer como con Brooke, de hecho, nunca había sentido atracción hacia una mujer.

Brooke sujetó la mano de Annabelle y la dirigió hacia los labios de su vagina, allí donde Ashton permanecía embistiéndola. Annabelle se acercó y paseó sus dedos por los pliegues de Brooke, notando el miembro de Ashton desapareciendo en la vagina de Brooke.

Ellas gimieron, con sus cuerpos estremeciéndose por el placer que sentían, acariciando sus vaginas mutuamente. Los labios de Brooke cerrándose sobre uno de los rosados pezones de Annabelle mientras Ashton apretaba sus pechos.

Ashton dejó caer la cabeza contra la espalda de Brooke, respirando pesadamente. Escuchó un último gemido por parte de Annabelle, que fue sofocado por la boca de Brooke. Él se apartó dirigiéndose al baño, mientras las dos mujeres se recostaban en la cama, completamente agotadas.

-Anbe, tu móvil está brillando.- Brooke observó a Annabelle contestar la llamada. Ella estaba completamente despeinada, con los labios enrojecidos y vestida tan solo con la falda.

Brooke se levantó de la cama y se dirigió al baño, con sus piernas temblando como si fueran gelatina. Realmente apenas conseguía controlar los estremecimientos de su cuerpo. Y apenas fue capaz de mantenerse en pie ante la imagen de Ashton en aquella gran bañera, con la cabeza recostada en uno de los lados y los ojos cerrados.

Brooke no tardó en unirse a Ashton en la gran bañera. Y sintió como sus fuertes brazos la rodeaban mientras se deslizaba contra él. Se recostó contra su pecho mientras el agua caliente relajaba sus músculos.

-No puedo creerme que Anbe haya hecho eso…- Brooke asintió, a ella también le había sorprendido.- Se acaba de prometer con mi mejor amigo.- Brooke no dijo nada, de todas formas, no se le ocurría algo que decir.

Ella sabía que Ashton estaba tenso, es decir, acababa de ver como la prometida de su amigo se liaba con otra persona. Brooke quiso hacer que se relajara, y giró su rostro lo suficiente como para dejar un húmedo beso en el pecho de Ashton.

-Ash, ella está lo suficientemente borracha como para mañana despertarse y creer que ha sido un sueño. Seguro que no era consciente ni de lo que hacía, así que relájate.- él negó con la cabeza.

Ella giró en sus brazos, quedando de rodillas entre sus piernas y se inclinó para besar sus labios suavemente.

-Brooke…- ella volvió a besarlo, evitando que él siguiera hablando.

Presionó sus labios con los de él, abriendo la boca suavemente y deslizando su lengua en busca de la de él. Brooke sintió las manos de Ashton en su trasero, apretándolo suavemente y acercándola a él. Brooke rodeo el fuerte cuerpo de Ashton con sus pequeños brazos mientras él se elevaba de la bañera.

Brooke jadeó cuando sintió el frío en su trasero, Ashton la había colocado sobre la encimera del baño y la besaba apasionadamente. Acariciando los contornos de su cuerpo, provocando que pequeños jadeos salieran de sus labios. Sintió como Ashton se presionaba contra ella, parecía que él necesitaba sentir el calor de su cuerpo.

-Ash, concéntrate en mí esta noche. Por favor, te necesito.- ella lo escuchó gruñir.

Esa noche, Brooke necesitaba sentir el calor del cuerpo de Ashton. Necesitaba la calidez y suavidad de sus manos cuando la acariciaban.

Brooke abrió la puerta de la casa tratando de no hacer ruido, le había dicho a Derek que no tardaría en llegar, pero la cosa se le había ido de las manos. Rezó porque él hubiera dormido hasta tarde, pero aquel pensamiento desapareció tan rápido como escuchó el carraspeo masculino delante de ella.

Alzó la cabeza, observando a Derek allí plantado, con los brazos cruzados sobre el pecho y el ceño fruncido. Ella sonrió inocentemente, habían salido durante un mes y aunque ella había intentado ser una gran novia, simplemente no estaba hecha para ello.

Había querido intentarlo, pero realmente no entendía porque seguía con él, sobre todo cuando últimamente él estaba más controlador que de costumbre. Aunque en realidad, no podía culparlo por aquello.

-Dijiste que llegarías pronto. Te estuve llamando, estaba preocupado.- Brooke se encogió de hombros, no era la primera vez que ella hacía eso. Llegar a la mañana siguiente dando una excusa barata que sabía que él no creería.

-Si bueno, la fiesta se le fue de las manos a Annabelle, y Anne se emborrachó demasiado como para conducir. Así que tuve que llevarla a casa y cuidarla durante la noche.- Brooke dejó el bolso en el sofá y se giró a mirar a Derek.

-Podrías haber respondido las llamadas o contestado los mensajes.-

-Quise hacerlo, pero se me acabó la batería del móvil. Así que he venido para que veas que estoy viva.-ella quiso ser graciosa, pero Derek siguió con el ceño fruncido.- No quiero que te enfades, sé que dije que vendría a dormir y a desayunar contigo. Pero tengo que irme a casa y cambiarme de ropa, tengo que ir a trabajar a las oficinas.-

-Puedo llevarte.- Brooke negó con la cabeza, Annabelle la esperaba siempre en el exterior de las oficinas.

-No hace falta, de todas formas necesitaré mi coche, tendré que hacer algunos recados.- él asintió y la acompañó hasta el coche.

-Entonces, nos veremos esta noche en el bar.- Brooke arrancó el coche y se alejó de allí.

Necesitaba llegar a su apartamento, asearse y cambiarse de ropa. Tenía el cabello enmarañado, el maquillaje se le había corrido haciéndola parecer un mapache, los pies le dolían y su cabeza martilleaba. Eso sin mencionar que su ropa interior se la había quedado Ashton.

La fiesta había sido demasiado intensa, y no sabía si vería a Annabelle. Y desde luego, si la veía, no sabía cómo iba a reaccionar la pequeña rubia.

#25

«Tenía tres oportunidades. Un hombre que la adoraba y le aseguraba una vida tranquila. Un hombre que necesitaba su cuerpo y la divertía. Y por último, un hombre de negocios que la deseaba y le ofrecía una vida de lujos.»

-Te odio, voy a vengarme por esto.-Ashton ignoró los comentarios de Brooke y siguió caminando con ella a través del oscuro pasillo.- Pienso arrancarte las bolas y hacer que te las tragues, pedazo de….- Ashton la hizo mirarlo y Brooke calló de golpe.

Arrastró a Brooke hasta los lavabos del local. La hizo entrar y se aseguró de que nadie los viera.

-Escúchame, solo tienes que hacerte pasar por camarera. Es fácil, ya me he encargado de conseguir que trabajes en el sótano.-Brooke suspiró y asintió.- Allí lo único que tienes que hacer, es fijarte en las cartas de los ricachones y hacer las señales. Recuerda, bueno para mí…-Brooke se tocó la nariz disimuladamente. Ashton asintió dándole ánimos.-Malo para mí…-Brooke se retiró unos mechones de cabello sueltos.- Lo ves, puedes hacerlo. Confío en ti.- Ashton la besó, sujetando sus caderas y haciéndola jadear. Su pequeño tanga tenía la necesidad de desaparecer.

Brooke se retiró y se arregló el uniforme, de camarera, que Ashton había conseguido. Se arregló la trenza, asegurándose de dejar unos mechones sueltos. Ashton se quedó observándola, le encantaba esa chica.

-Me debes una gran noche.-la escuchó murmurar. Ella se arreglaba el cabello frente al espejo.-Y cobraré mi deuda.- Levantó la mirada conectándola con la de Ashton y le guiñó un ojo. Él no pudo evitar el gruñido que salió de su garganta, estaría más que encantado de pagar esa deuda.

-Cuando tu quieras, muñequita.- él la rodeó con los brazos, ambos mirándose a través del gran espejo.

-¿Sabes? Me pone mucho cuando veo, a través de un espejo, las cosas que me haces.- Ashton dejó un mordisco en el cuello de Brooke. Le gustaba la cara de niña buena que tenía mientras murmuraba esas sucias palabras.

-¿Cómo puedes parecer tan niña buena, siendo tan mala?-Brooke rió y se encogió de hombros, giró en los brazos de Ashton y le acarició el rostro suavemente.

-Eres la primera persona que ve que no soy tan buena como parezco.-el susurro que ella dejó escapar, junto con el suave y lento beso que dejó en su mejilla, hizo que a Ashton le temblaran ligeramente las piernas.

Ella sonrió y se alejó de él, salió del baño y se dirigió hacia el sótano. No sabía como Ashton había conseguido meterla en aquella partida de póker. Lo que sí sabía, era que le iría mejor si no hacía preguntas. Sabía que clase de vida era esa, la había visto durante años, con Hayden y su antigua familia. Aunque nunca había estado directamente involucrada, ella tenía curiosidad. 

-Bienvenidos señores.-Brooke se sobresaltó al oír la voz del hombre que entraba por la puerta. Ella permanecía detrás de la barra junto a otra chica.- Entren y siéntense.- detrás del pequeño y regordete hombre entraron otros tres, entre ellos Ashton. Y detrás de él, apareció una inmensa mata de rizos que le robó el aliento.

Su nuevo jefe la observó sorprendido, con el ceño fruncido, Brooke evitó su mirada y empezó a hablar con la otra chica. No entendía qué demonios hacía un hombre como él en ese lugar. Aunque debía admitir, que le gustaba la vista de un hombre tan elegante, ahora vestido en tejanos y en una chaqueta de cuero, con los rizos perfectamente despeinados.

Evitó mirar hacia la mesa mientras los escuchaba reír. Se esforzó en concentrarse en lo que había venido a hacer. Ashton confiaba en ella, y ella quería ayudarle a ganar esas partidas.

Los hombres empezaron a pedir bebidas entre risas, Brooke preparó la bandeja y salió de detrás de la barra junto con la otra chica. Brooke se movió alrededor de la mesa, sirviendo las bebidas y observando disimuladamente las cartas de los jugadores. Se aseguró de que sólo Ashton se diera cuenta de las señales.

-Preciosa, ¿Por qué no te sientas aquí conmigo?- el viejo regordete la sujetaba de la cintura, con una sonrisa pervertida, provocando que Brooke sintiera náuseas.

Brooke notó como Ashton y su jefe se tensaban, miró a su compañera pidiendo ayuda.

-Señor, si lo que quiere es compañía, podemos traerla, pero nosotras solo servimos bebidas.- cuando el hombre la soltó, Brooke le agradeció inmensamente a su compañera.

-Bueno, tampoco eres gran cosa…- ella ignoró el murmullo de aquel hombre y se acercó a la barra.

-Gracias por eso.-susurró mientras preparaban los pedidos. Su compañera le guiñó un ojo y sonrió.

-Estos hombres son peligrosos, si están en esta partida, es porque en esta ciudad son de los más poderosos que hay.- la chica susurraba vigilando de reojo la partida.- Hay una norma en este sitio que puso nuestro jefe para protegernos. Aquí abajo ellos no pueden tocarnos si nosotras no lo permitimos, es decir, que aquí abajo mandamos nosotras. Recuerda eso, y soportar los comentarios que hacen será mucho más fácil.- Brooke asintió lista para otra ronda.

-Señores, creo que esta partida, es mía.- murmuró Ashton, sonriendo mientras dejaba ver sus cartas. Las quejas de los demás se hicieron presentes enseguida.-Tranquilos, señores. Yo invito a esta ronda.- Ashton sonrió, se había dejado ganar un par de veces, pero las tres últimas partidas había recuperado el dinero perdido.

Brooke y Nicole sirvieron la última ronda de bebidas, recogiendo los vasos vacíos que había sobre la mesa. Notó sobre ella la intensa mirada de su jefe, le regaló una sonrisa traviesa y se alejó hacia la barra moviendo las caderas. Quería molestarlo un poco, y de paso divertirse.

Notó un golpe en su trasero mientras dejaba la bandeja sobre la barra, soltó un grito y se giró bruscamente. Los demás hombres reían, mientras que el viejo que la había sujetado al principio la miraba sonriente.

Ella sonrió y entrecerró los ojos, cerró el puño y lo estampó contra la fea nariz del hombre. Este se retiró con las manos tapándose la cara, y las risas cesaron. Brooke se acercó al hombrecillo y volvió a golpearlo, esta vez con la mano abierta sobre la garganta. Haciéndolo tropezar y caer al suelo respirando con dificultad. Apretó el zapato de tacón contra la entrepierna del hombre haciéndolo gritar.

-Si vuelve a ponerme una mano encima, le aseguro que esto, no será nada comparado con el dolor que sentirá.- ella se retiró, deshaciendo la trenza que ataba su cabello, y volvió junto a Nicole en la barra. En esos momentos Brooke se alegraba de haber salido con Hayden, él se había encargado de que ella pudiera defenderse sola.

Los demás jugadores la observaban sorprendidos, claramente no esperaban que una chica tan pequeña pudiera hacer eso.

-Tienes que enseñarme a hacer eso.- Nicole sonreía mientras limpiaban los vasos. Brooke le sonrió y asintió encantada.

Ashton la acorraló contra la puerta del deportivo. Brooke lo besó deslizando las manos por su cuello. Mordisqueó suavemente los labios de Ashton, dejando escapar un jadeo cuando él se apretó contra ella.

-Me ha encantado verte ahí esta noche.-murmuró él, mientras sus manos se colaban bajo el pequeño vestido de camarera.- No sabes lo duro que me ha puesto verte trabajando conmigo.- sus manos subieron por el interior del vestido, dejando su tanga al descubierto. 

-Lamento interrumpir…-Brooke se apartó de Ashton rápidamente, había reconocido esa voz.

-¿Harry, qué te ha pasado hoy? Solo has ganado una partida, tío.- Brooke los observó, bajando su vestido, mientras los dos hombres se saludaban.- Mira, ella es el pequeño demonio.-Ashton se acercó con Harry para presentarlo a Brooke. Ella rodó los ojos por el estúpido mote.

-Así que ella es la chica de la que me hablaste.-Ashton asintió. Brooke frunció el ceño confundida.

-Ella nos ayudará a ganar las partidas.-Harry asintió y la observó con una sonrisa traviesa.

-Que conste, Ash. Que me has traído aquí engañada, me habías dicho que era un favorcito. No trabajar para la mafia.- Brooke se dirigió directamente a Ashton, estaba mosqueada.- He aceptado porque eres mi amigo, pero…-

-Venga, Brooke. Te podemos hacer de oro.- Brooke se enfadó.

-Me importa una puta mierda el dinero que pueda conseguir. ¿No te ha quedado bastante claro esta mañana en mi apartamento? Si quisiera estar involucrada con la mafia, o lo que coño sea esto, me habría quedado con mi ex.- Ashton suspiró y se acercó a Brooke, tratando de convencerla. Ella abrió los ojos de golpe, se apartó y se escondió detrás de ambos hombres.

-Brooke. ¿Qué haces?- ella lo mandó callar observando cuidadosamente hacia la puerta del club. Ashton y Harry miraron hacia la puerta, y Ashton pudo ver a Hayden salir de allí.- Me cago en la puta. ¿Te está buscando?- Ashton se giró hacia Brooke y ella asintió. Soltó un grito cuando vio que Hayden se acercaba hacia ella.

-¿Quién la está buscando?- Harry no acabó de entender qué pasaba.

-Ángel, tenemos que hablar.- no tenía escapatoria, él la había sujetado de la mano y la había arrastrado lejos de Ashton y Harry.- ¿Qué haces aquí? Es peligroso.- Hayden acarició suavemente el rostro de Brooke.

-No me toques Hayden.- él cerró con fuerza el puño, odiaba que ella lo tratara así, le hacía perder el control.- Creo que todo quedó bastante claro.-

-Lo único que quedó claro es que te estás follando a ese imbécil.- él se acercó peligrosamente a Brooke. Ashton y Harry se tensaron al lado del coche, listos para llevarse a Brooke de allí.

La sangre de Brooke hirvió, estaba enfadándose mucho, odiaba que él creyera que todavía tenía control sobre ella. Se alejó de él y se apoyó contra la pared de ladrillo del local.

-Hayden, cariño. Ya no tienes ningún control sobre mí, y ¿Sabes qué?- él se acercó.- Sí, me estoy follando a ese imbécil, y me encanta. Me folla de una forma que me roba el aliento, y lo disfruto más de lo que disfrutaba con…- Hayden levantó la mano haciéndola volar contra el rostro de Brooke. Ella jadeó sintiendo como su rostro picaba, su mejilla quemando mientras Hayden respiraba pesadamente.

Brooke giró su rostro observando a Hayden, él trató de hablar. Ella se apartó y se alejó de él. Vio a Ashton acercarse con las manos hechas puños. Brooke se acercó a él y lo abrazó, él trató de apartarla para ir a por Hayden.

-Déjame matarlo, muñequita.- ella negó con la cabeza y lo abrazó más fuerte, tratando de evitar que siguiera avanzando.

-Ash, por favor, no lo hagas. No vale la pena, cielo.-la temblorosa voz de Brooke le hizo detenerse. La abrazó y la sostuvo en brazos, volviendo con ella al coche. La dejó en los asientos traseros y cerró la puerta.

Brooke observó como Harry y Ashton hablaban, él le entregó las llaves del coche a Harry y se encaminó hacia Hayden.

-¡Ashton! No lo hagas.-Brooke trató de salir del coche, ellos habían puesto el seguro.- Harry, no dejes que lo haga, Hayden le hará daño, está loco.- trató de convencer a Harry cuando él entró en el coche y empezó a conducir alejándose del local.

-Ashton estará bien, tranquila Brooke.- él la miró a través del espejo retrovisor. La invitó a pasar al asiento de copiloto. Brooke se coló entre los dos asientos y se deslizó sobre el asiento del copiloto- Te saldrá un moratón.-murmuró mientras la observaba de reojo. Ella se encogió de hombros.

-Tranquilo jefe, estoy acostumbrada a taparlos.- tenía la mejilla adormecida. Giró el rostro para observar a Harry, él sonrió al notar su mirada en él.- Entonces, ¿Sois una especie de mafia?- la pregunta salió de sus labios libremente. No la había pensado demasiado.

-Algo así, pero tranquila. Si tú aceptas, solo será en las partidas de póker, igual que esta noche. Si por lo contrario, no quieres tener nada que ver. Buscaremos a otra persona, tú tranquila por eso.- Brooke aceptó, de todas formas se había divertido esa noche. Al menos, hasta que Hayden había aparecido.- No dejaremos que te metas en problemas, lo último que quiero es que te hagan daño.- él deslizó una mano para darle un apretón a la pequeña rodilla de Brooke.

Brooke aguantó la respiración, no sabía que estaba pasando con ella, con estos dos hombres. El ambiente se cargaba cuando alguno estaba cerca, pero cuando se juntaban Brooke apenas podía mantener las bragas en su sitio. Los pezones se apretaban contra su ropa y la necesidad la quemaba.

Deseaba a los dos hombres, los deseaba muchísimo, pero tras lo ocurrido esa noche. Brooke no sabía si estaba dispuesta a entrar en ese tipo de mundo, no quería arriesgarse a tirar a la basura la rehabilitación. Pero ella necesitaba una vida en constante movimiento, no podía estancarse en una vida aburrida, eso sería su perdición.

#24

«Siempre he tenido curiosidad por saber qué se siente que te despierten follándote.»

Brooke intentó acomodarse en su cama, había sentido como la giraban haciéndola quedar de lado. Pero había ignorado aquello y había continuado durmiendo. Sin embargo su cuerpo estaba reaccionando a la fricción que su clítoris recibía. Se removió en la cama entreabriendo los labios, dejando escapar un suspiro.

Ashton beso la espalda desnuda de Brooke, notando como el pequeño cuerpo de la chica se estremecía y un gemido salía de sus labios. Ashton seguía rozando los dedos sobre su clítoris, mientras con la otra mano presionaba su miembro contra la entrada de Brooke.

Lamió la nuca de Brooke y gruñó cuando ella presionó su trasero contra su entrepierna. Brooke volvió a gemir cuando Ashton mordió su hombro, penetrándola lentamente al mismo tiempo.

-Despierta, pequeño demonio, me gusta más cuando gimes estando consciente.- Brooke se removió contra él, todavía medio dormida.- Venga, muñequita. Déjame ver esos ojitos mientras te follo.- Ashton aceleró el ritmo, la hizo girar hasta quedar boca arriba y la hizo separar sus piernas acomodándose entre ellas.

-Ashton…-el ronroneo de Brooke le hizo parar. Retiró su miembro y frotó la cabeza contra el clítoris de Brooke. Ella jadeó y elevó sus caderas para volver a meterlo.- Ashton, por favor…- él la penetró lentamente, haciéndola sufrir mientras gemía bajo él. Se retiró otra vez y de nuevo volvió a penetrarla lentamente.- Follame duro o te morderé.- él rió y Brooke aprovechó su despiste para elevar las caderas y enterrarlo por completo en su interior.

Ashton gruñó al sentir como Brooke contraía la vagina a su alrededor. Manteniéndolo apretado en su interior. Volvió a hacerla girar y la dejó boca abajo con el cuerpo estirado. Besó y mordisqueó la nuca de Brooke mientras ella se estremecía de placer.

Ella lo sentía entrando y saliendo de su interior, mientras que con cada embestida su miembro se rozaba contra sus muslos. Haciéndola todavía más sensible al toque de Ashton.

-Brooke, necesito hablar contigo.- los gritos masculinos venían de la puerta principal.

-Espera, solo un poco más.- ella maldijo mientras Ashton aumentaba el ritmo y la intensidad de sus embestidas.

Él golpeó ese punto justo que a ella la volvía loca. Ashton la sujetó de sus caderas y dejó caer su mano contra una de las nalgas de Brooke. Ella gimió alcanzando el orgasmo, su vagina contrayéndose y apretándose alrededor del miembro de Ashton. Haciendo que él alcanzara su orgasmo.

-Como mi culo tenga una sola marca, morderé tu pene.- él rió mientras ella se levantaba buscando la camiseta deportiva con la que se había ido a dormir.-¿Cómo has entrado?- Brooke caminó hacia la puerta principal mientras él se ponía los calzoncillos.

-Anne.-por supuesto que había sido Anne. 

Brooke negó con la cabeza y abrió la puerta congelándose en su lugar. Ashton la vio tensarse mientras permanecía apoyado en el marco de la puerta del dormitorio.

– ¿Qué haces aquí?-Ashton tan solo veía el costado del pequeño cuerpo de Brooke. Apenas cubierto hasta el final de sus nalgas.- No, no puedes pasar. Aquí no.- no pudo escuchar lo que la persona al otro lado de la puerta había dicho.

-¿Qué pasa, muñequita?- Ashton decidió acercarse, quería saber porque ella se había tensado.

Él la abrazó desde atrás, colocando sus manos en las caderas de Brooke. Apoyó su cabeza en uno de los hombros de Brooke, mientras masajeaba sus caderas suavemente.

-Necesito hablar contigo, amor.- Ashton seguía sin saber quién era aquel tipo, pero claramente tenía una relación muy íntima con Brooke.

-Pues habla, Hayden, tengo que irme a una entrevista de trabajo.- Hayden miró a Ashton y luego volvió a mirar a su pequeño ángel.-Sea lo que sea puedes decirlo delante de él. De todas formas, yo se lo contaría después.- él asintió.

-Ángel…Lo siento. La cagué y me arrepiento tanto…- Brooke se recostó en el pecho de Ashton y negó con la cabeza.

-No Hayden, te lo advertí muy bien la última vez que hablamos. ¿Y qué has tardado? ¿Una semana en arrepentirte?- volvió a negar con la cabeza. Hayden apretó los puños enfadado.

-¿Y tú? ¿Cuánto has tardado en olvidarme y liarte con otro?- Brooke apretó los labios. Ashton se tensó detrás de ella. Había atado cabos, este debía ser el ex de Brooke del que tan mal hablaba Anne.- Ya debías estar follándote a cualquier cerdo al día siguiente de largarte de nuestra casa…- Brooke le abofeteó haciéndolo callar.

-No te atrevas a hablarme así. Aquí el único que andaba follando por todos lados, mientras su mujer lo esperaba en casa, eras tú. Y fui muy comprensiva cuando me llamaste queriendo explicar lo que había pasado. Diciendo que te habías enamorado, y que no podrías sacarla de tu cabeza. -Hayden la observó mientras ella seguía gritando.- No te grité, no te lo puse difícil, es más, solo traté de darte un consejo. Lo único que yo te dije, fue que tuvieras cuidado, te advertí de que te ibas a arrepentir y de que ella te engañaría. Te deseé suerte con ella.- Brooke golpeó el pecho de Hayden.- No tienes ningún jodido derecho, de venir aquí a reclamarme ni una mierda.- tras gritar las últimas palabras, le cerró la puerta en las narices y se apoyó en ella, quedando frente a Ashton.

Brooke le miró y abrió la boca para intentar explicar lo que acababa de pasar. Ashton la rodeó por la cintura y la acercó a él, la abrazó para intentar calmarla. Brooke inspiró profundamente y no pudo evitar que las lágrimas empezaran a caer de sus ojos. Ashton acarició su espalda mientras Brooke sollozaba. La elevó del suelo y la hizo enrollar las piernas a su alrededor. Caminó hasta el dormitorio, recostándose con ella en la cama sin dejar de abrazarla.

-Me porté bien con él. Nunca le grité cuando me trataba mal.- Brooke hablaba contra su pecho con la voz ahogada por los sollozos.- Nunca le eche en cara los golpes, y cuando se lió con ella, simplemente me alejé. Lo aparté de mi vida, él hirió mi orgullo.- Ashton la hizo callar y la abrazó a él con más fuerza.

-Duerme un rato, todavía es temprano, te despertaré cuando tengas que irte a la entrevista.-él la acunó en sus brazos y beso su cabeza. Ella cerró los ojos tratando de relajarse.

Ashton cumplió con lo que había dicho. Le preparó el desayuno mientras ella dormía y la despertó para que fuera a la entrevista de trabajo. Brooke se alegró cuando él se ofreció a llevarla hasta las oficinas. Y agradeció enormemente el que él no hiciera preguntas sobre lo ocurrido en el apartamento. Él prometió esperarla hasta que finalizara la entrevista, le aseguró que haría que pasara la mejor mañana de su vida.

Brooke entró al edificio aferrándose a su bolso, estaba nerviosa, quería ese trabajo. Le pagarían por pasar los fines de semana haciendo una de sus grandes pasiones. Se acercó con paso decidido hacia la recepción.

-Disculpe señorita, vengo por la entrevista de trabajo para la revista…-la mujer le entregó un formulario sin levantar la cabeza de la revista que leía.

-Siéntese junto al resto y esperé a que la llamen.- Brooke se giró indignada y miró hacia los sofás colocados en un rincón de la recepción.- Señor Sparks, espero que tenga un buen día. Los aspirantes para el puesto de fotógrafo esperan en los sofás.- escuchó de nuevo la voz de la recepcionista, pero esta vez con un toque meloso y lleno de amabilidad.

Giró el rostro ligeramente observando al hombre con el que hablaba. La vista de una gran espalda, y unos anchos hombros enfundados en un traje oscuro. Hicieron que sus piernas temblaran. La inmensa mata de cabello rizado y los fuertes brazos que veía provocaron que Brooke atrapara su labio inferior entre sus dientes.

De repente se sentía hambrienta, tenía calor. Deseaba poder ver más allá de aquel traje, el cual en esos instantes, le parecía horrible. Quería ver lo que ese cuerpo podía ofrecerle, su mirada lo escaneó más al sur. Y un jadeo escapó de sus labios cuando vio aquella inmensa maravilla. El trasero de ese hombre era la mayor obra de arte que había visto nunca.

Lo siguió con la mirada mientras se alejaba del mostrador de recepción y caminaba hacia los ascensores. Oh no, señores. A Brooke no se le iba a escapar ese trasero, y mucho menos la oferta de trabajo que ofrecía.

Corrió detrás de él, cruzando los dedos para que las puertas del ascensor se mantuvieran abiertas. Cuando el hombre la vio corriendo hacia los ascensores que se cerraban, se acercó para mantener las puertas abiertas.

-¿A qué piso señorita?-Brooke le sonrió mientras entraba al cubículo. Volvió a abrocharse los botones de la blusa, capturando la mirada del hombre en sus pechos.

-Lo lamento, la carrera me ha desabrochado los botones.- Brooke sonrió inocentemente, se lo iba a pasar muy bien haciendo sufrir a su futuro jefe.-Voy donde usted vaya, señor.- El hombre, sonrojado, no supo dónde mirar.- Vengo por la entrevista de trabajo.- El hombre se sorprendió y volvió a mirarla.

-Vaya, debe interesarle mucho para haber hecho esa carrera con esos zapatos.- Brooke se miró los pies y rió. Había tardado, pero ahora era capaz de hasta hacer el pino con tacones.

-Oh bueno, soy capaz de hacer el pino con estas cosas. Así que una carrera, por una gran oferta de empleo y, espero, que con un gran jefe… Bueno, créame que no ha sido nada.- el hombre la miró interesado, con las manos en los bolsillos y la barbilla en alto.

-Veo que es usted muy directa.-Brooke sintió su vagina contraerse al verlo en aquella postura tan dominante.

-Me gusta decir lo que pienso, la sinceridad es una cualidad que se está perdiendo.- él asintió dándole la razón.

-Quiero verla en mi despacho el sábado a primera hora. No es necesario que traiga su equipo, le conseguiremos cualquier cosa que necesite para las sesiones de fotos.- la campana del ascensor sonó y las puertas se abrieron. Brooke siguió al hombre mientras este seguía hablando.-Las recepcionistas le entregaran su identificador y el Mac con el que deberá trabajar, junto con él, le asignaremos un correo al que se le enviaran todas las tareas que deba realizar. También le entregaremos un móvil de empresa y me encargaré de presentarle a sus futuros ayudantes.- él se detuvo delante de unas grandes puertas de cristal, se giró para observarla y sonrió dejando ver unos hermosos hoyuelos.- Será todo un placer ser su jefe…-él dejó la frase en el aire y Brooke cayó en la cuenta de que no le había dicho su nombre.

-Será un placer estar a su servicio, señor Sparks.-Ella sonrió con malicia y se alejó, yendo de vuelta al ascensor.

Una vez estuvo dentro de la seguridad del ascensor, dejó escapar el eufórico grito que retenía. Se recostó contra los espejos y se permitió deleitarse con el recuerdo del hermoso rostro de su nuevo jefe. Rasgos masculinos marcados, ojos verdes esmeralda, labios hechos para el pecado y unos hoyuelos de bebé.

Desde luego iba a ir encantada a su nuevo trabajo.

Salió de las oficinas con los pezones rozando contra la fina tela de la blusa. Divisó a Ashton apoyado contra su deportivo, con las gafas de sol puestas mirando al cielo. Carraspeó al llegar a su lado, él bajó la mirada y le regaló una sonrisa descarada.

-Me gusta eso de que odies llevar sujetador.- la mirada de Ashton se clavó en los pechos de Brooke. Su cuerpo se calentó bajo la atenta mirada de Ashton. Sus pezones marcándose en la blusa.- Tengo que pedirte un favorcito.- Brooke frunció el ceño mientras él le abría la puerta del coche.

-¿Qué favorcito?-él sonrió mientras se sentaba a su lado.

-Uno muy pequeñito, además, te gustara lo prometo. Si no te lo pasas bien, haré lo que tu quieras.- Brooke mordisqueó sus labios, quería saber qué era ese favorcito.- Por favor, Brooke. No te lo pediría si no te necesitara.- Brooke se lo pensó unos segundos, pero terminó asintiendo con la cabeza. Ashton sonrió y le robó un beso.

Aceleró de golpe robándole un grito a Brooke. Sabía que ella lo mataría cuando bajaran del coche.

#23

«Sinceramente… La idea de follar contigo me pone demasiado cachonda.»

-Pequeño demonio, a ti te gustó tanto como a mí, aunque lo niegues.- las manos de Ashton se encargaron de subir la falda de su vestido y hacer desaparecer el pequeño tanga que llevaba.

Se maldijo cuando un gemido escapó de sus labios. La nube de éxtasis en la que estaba la había hecho olvidar cómo había llegado hasta allí. Bueno no, eso era mentira, claro que recordaba cómo había llegado justo allí. De nuevo en los brazos de Ashton y con la ropa desapareciendo de su cuerpo.

También quiso maldecir a Anne cuando ella había aparecido por la puerta del apartamento para recogerla esa misma tarde.

-Vamos, Brooke. Anbe y los chicos nos están esperando, llegaremos tarde.- Brooke estaba acabando de subir la cremallera del vestido. No sabía como Anne la había convencido para aceptar ir a cenar con ellos.

-Ya voy, golfa, dame un momento.- Brooke se pusó los tacones y rebusco en su mesita de noche la pitillera. La guardó en su bolso junto con sus llaves y su antigua blackberry.-Vamos a mover estos culos hasta el restaurante.- Anne la esperaba ya montada en el asiento del piloto.

Annabelle había llamado invitándolas a salir con los chicos, tenían pensado ir a cenar y salir a bailar a algún club. Anne había aceptado encantada y había ido hasta el apartamento de Brooke para convencerla de salir. Sabía que a Brooke no le apetecía salir, no sabía cómo iba a reaccionar Ashton después de que ella desapareciera de la habitación del motel.

Habían cenado y tomado un par de copas, Ashton la había saludado y habían hablado con normalidad. Pero al llegar al club, Ashton se había acercado a ella mientras bailaba. Había paseado las manos por todo su cuerpo mientras susurraba todas las sucias cosas que quería hacerle esta noche.

Y a Brooke le encantó volver a sentirlo tan cerca, pero quería que él volviera a rogar. Que suplicara volver a estar con ella. Ya se lo había advertido, ella quería convertirse en lo que él más anhelara.

Y en esos instantes, con Ashton inclinándola sobre el lavabo de los baños del club, sabía que él la deseaba y anhelaba volver a estar con ella. Él había hecho desaparecer su ropa en cuestión de segundos, cosa que empezaba a convertirse en costumbre. Los zapatos echados a un lado y su cabello enmarañado por las manos de Ashton.

No había aguantado tanto como ella esperaba, pero en su defensa, él no se había separado de ella. Bailando completamente pegado a ella, con sus manos bailando en su cuerpo, quemando cualquier lugar que tocaban.

Brooke ardía, toda su cuerpo se fundía con el inmenso deseo que la desbordaba. Lo deseaba a él, con su miembro empujando dentro de ella, haciéndola llegar al paraíso tantas veces como lo había hecho la noche anterior. Deseaba volver a enredarse y fundirse con su cuerpo.

Ashton permanecía detrás de ella, frotando su miembro contra su húmeda entrada. Se retiró buscando los condones en sus pantalones, y volvió a pegarse a ella rasgando el pequeño envoltorio. Se meció contra ella, frotando la cabeza de su pene contra su clítoris.

-Ashton, espabila o me largo.-Brooke levantó la cabeza observando el imponente cuerpo de Ashton a través del espejo.

Él la agarró del cabello y tiró de su cabeza hacia atrás mientras enterraba su miembro en ella. La besó en los labios mientras embestía contra su trasero, soltó su cabeza y la sujetó de las caderas. Haciendo que arqueara la espalda y separara más las piernas. Brooke jadeó mientras sentía como Ashton se enterraba más profundo en ella. El calor que él le provocaba la estaba volviendo loca.

Las embestidas de Ashton y los orgasmos que le estaba regalando, la hicieron perder la noción del tiempo. No sabía cuánto tiempo habían estado desaparecidos, pero cuando salió del baño, arreglándose el vestido, con Ashton detrás de ella. La cola para entrar al baño llegaba prácticamente hasta la otra punta del club.

Ashton caminó con Brooke, sujeta de la cintura, hasta llegar a la mesa en la que estaba el resto del grupo. Ellos los miraron mientras se sentaban, Annabelle rió sentada en el regazo de Jayden. La vista de aquellos dos, con la ropa arrugada y mal colocada, completamente despeinados y con la cara roja. Jayden se unió a la risa de su chica, mientras Dylan y Anne disimulaban la risa bebiendo.

-Veo que os lo habéis pasado bien en el baño. Aunque habéis hecho esperar a mucha gente.- las palabras de Annabelle hicieron que Anne rompiera en carcajadas, haciendo que la bebida saliera disparada de su boca.

Brooke se sonrojó ligeramente mientras se sentaba entre Anne y Ashton. Él se encogió de hombros y rodeó a Brooke con un brazo, apretándola contra su cuerpo. Esta vez no iba a dejar que ella se escabullera, no como había hecho el día anterior.

Pasaron la noche bebiendo y hablando entre ellos animadamente. A Brooke le caían bien, se habían convertido en un grupo muy animado. Necesitaba nuevas amistades, pues el grupo con el que se juntaban ella y Hayden la habían dejado decepcionada. Cuando Hayden se había ido con la chica que conoció, ellos prefirieron no meterse y no la advirtieron. Y ella malgastó su tiempo con Hayden mientras que él la engañaba.

Pero ahora, con el nuevo grupo, ella se sentía más cómoda. Se sentía más libre para ser ella misma, y hablaba directamente. Decía las cosas sin usar filtro, a pesar de que a veces eso le causara problemas, y le gustaba volver a decir lo que pensaba sin que sus nuevos amigos la juzgaran.

A Anne le encantaba la Brooke que hablaba y luego pensaba, Annabelle la había conocido hacía poco pero le encantaba la libertad con la que Brooke se expresaba. Hablando de cualquier cosa, por extravagante que fuera, de forma que lo hacía ver lo más natural del mundo.

Jayden y Dylan se divertían muchísimo con ella, les recordaba a un petardo, a punto de estallar, preparada para entrar en acción en cualquier momento. La veían rebosante de vitalidad y energía.

Y Ashton, él se había de piedra cuando la conoció, esa pequeña e histérica mujer que regañaba al segurata, le había robado el aire. Annabelle quedó embelesada por su carácter y enseguida quiso acercarse a conocerla, a Brooke y a la amiga que la acompañaba, y arrastró a los demás con ella.

Tanto ellos, como Anne y Brooke, estuvieron encantados de haberse llevado bien. Y tenían planeadas más salidas para hacer todos juntos.

-Brooke, ¿te has enterado?- Anne paseaba su mano delante del rostro de Brooke.- Mañana hemos quedado con ellos en mi local. Así como tienes que trabajar puedes estar con ellos también. Yo tal vez llegué más tarde, por el papeleo que tengo que hacer, pero llegaré lo antes posible.- Brooke asintió, ya no recordaba que tenía que trabajar mañana.

-Anbe y yo invitamos a otra ronda, chicos.-Jayden reía mientras llamaba al camarero. La noche iba a ser muy larga.

-Brooke, ¿Puedes llevar esto a la mesa 22, por favor?- Nicole, una de las camareras del bar le pidió ayuda desde la barra. La pobre chiquilla llevaba tres platos en cada brazo y todavía le quedaban por coger dos bandejas con bebidas.

-Dame un segundo.- Brooke acabó de fotografiar a la pareja extranjera que posaba en el puesto de fotografía, el cual Anne había acomodado en el local para que ella trabajara.

La pareja se alejó del puesto y volvió a su mesa, Brooke mientras tanto guardaba la cámara y se acercaba a la barra. Recogió las bandejas y las acercó a la mesa, Jayden, Dylan y Ashton la saludaron con sonrisas tontas mientras les servía las bebidas.

-Anbe, por favor, prometeme que no dejarás conducir a ninguno de estos tres.- Annabelle la abrazó mientras reía.

-Tranquila, tengo las llaves escondidas. ¿Te vendrás con nosotros a cenar? He pedido unos ravioli para ti y otros para mi. Anne me dijo que eran tus favoritos.- Brooke le entregó las bandejas a Nicole y sonrió hacia Annabelle.

-Enseguida vengo a cenar con vosotros, de todas formas mi descanso empieza en cinco minutos.- Annabelle asintió con la cabeza y se sirvió el agua que había pedido para ella.

Brooke volvió al puesto de fotografía y guardó el dinero de la pareja en la caja registradora. Hizo el par de impresiones que la pareja pidió y las guardó en la funda con el logo del bar. Guardó todo el material en las cajas y fue a entregarle las fotografías a la pareja.

Vio a Anne llegar y buscar con la mirada a su grupo, cuando la mirada de Anne se encontró con la suya. Ella movió la cabeza indicando la mesa en la que sus amigos las esperaban para cenar.

-Ey, Brooke. Antes de que empieces tu descanso, ¿podrías guardar esto en mi bote de propinas? – Derek la miraba con ojos suplicantes, Brooke se extrañó, estaba segura de que iba a pedirle algo más.- Y sobre lo que te dije el otro día, ¿Qué me dices?- por supuesto, Derek le había pedido una cita hacía un par de días, pero ella había contestado que necesitaba pensarselo.

-Está bien, solo porque eres muy buen chico. Pero te advierto que no soy una buena compañera con la que pasar el rato.- él no era un mal chico, pero Brooke no tenía ganas de tener citas. Ella se conocía, y sabía que no iba a ser una buena novia.

Derek sonrió y se alejó sirviendo el resto de sus mesas. Brooke dejó el dinero en su sitio y se encaminó hacia la mesa donde la esperaban los chicos. Annabelle le hizo sitio en el sofá y empezó a charlar con ella y con Anne.

-Anne dice que eres una de las mejores fotógrafas que ha conocido.-Brooke se ruborizó ligeramente. Le gustaban los cumplidos de sus amigos.- La verdad es que, en las oficinas de la revista para la que trabajo, están buscando a alguien para que se encargue de fotografiar. Les he comentado que conocía a alguien que tal vez estaría interesado, y me han dicho que si quieres te puedes pasar mañana para una entrevista. ¿Qué te parece la idea? Lo he hablado con Anne, las sesiones son solo los fines de semana a medio día. No interferiría con tu trabajo aquí.- a Brooke le encantaba la fotografía, y a decir verdad, necesitaba más dinero.

-Me pasaré por allí, envíame un mensaje con la dirección de las oficinas.-Annabelle soltó un grito de emoción.

-Que guay, vamos a ser compis de trabajo.- Brooke rió con los chicos mientras Annabelle la abrazaba soltando pequeños grititos.

-Estoy reventada.-Brooke se dejó caer junto a Anne en el sofá del apartamento. Anne charlaba por skype en la pantalla de proyecciones que Brooke había montado en el salón.-¿Son tus primos?- Anne la miró y asintió, le sirvió una copa de vino a Brooke y la hizo sentarse en el suelo.

Brooke escuchó a Anne hablar con su familia en un idioma que desconocía, mientras empezaba a trenzarle el cabello mojado. Ella observaba en silencio a toda la familia mientras hablaban animadamente con Anne. De un momento a otro Anne gritó y en la pantalla se vio como se acercaba un chico al resto de la familia.

-Familia vamos a hablar de forma que Brooke nos entienda.- Anne acabó de hacerle la trenza y rellenó las copas de vino.-Mira, ellos dos son mis tios…-Brooke se sentó en el sofá al lado de Anne mientras bebía de la copa.

Anne le presentó a toda la familia, y dejó para el final al chico que había llegado el último. Después murmuró algo, en ese idioma que le sonaba tan raro, haciendo reír a la familia.

Anne siguió charlando con ellos mientras Brooke se acababa su copa. La dejó sobre la mesita de café y se despidió dirigiéndose al dormitorio. Se lanzó sobre la cama y rodó sobre ella misma cuando escuchó la blackberry vibrar en su mesita. El nombre de Ashton iluminaba la pantalla, ella sonrió y respondió la llamada.

-Hola, pequeño demonio.-la ronca voz de Ashton invadió sus oídos arrancándole un jadeo. Lo escuchó reír y gruñir.- Veo, que te gusta mi voz.-

-¿Te soy sincera? Tu voz me pone muy cachonda, hace que mis bragas quieran desaparecer.-Brooke se carcajeó en su mente cuando él gruñó al otro lado del teléfono móvil.- Veo, que te gusta lo que digo.- aquella frase salió de ella como un sensual ronroneo.

-Mis manos quieren romper esas bragas.- Ashton solo había llamado para desearle unos dulces sueños. Pero aquel jadeo que ella había dejado escapar, aquel simple ruidito, le había puesto a cien en un par de segundos.

-Y yo quiero que rompas esas bragas y me folles. Tal vez en el suelo, o en el baño, contra la pared y tal vez un ratito en la cama.- Brooke se metió dentro de las sábanas y se deshizo de la ropa interior. La voz de Ashton había hecho que su temperatura aumentara.

-Me gusta esa idea, muñequita.- él escuchó un suave gemido a través del móvil.- ¿Qué haces pequeño demonio?- la escuchó reír y removerse en su cama.

-Creo, que te gustará saber, que esas bragas se han esfumado.- él gruñó y se estiró en su cama.

-Dime, muñequita, ¿Te gusta como paseo mis manos por tu cuerpo?- él recibió un sonido afirmativo por parte de Brooke. La imaginó allí sobre su cuerpo, completamente desnuda y con el cabello cubriendo parte de su rostro. La imaginó acariciando su propio cuerpo mientras balanceaba sus caderas sobre él.- ¿Te gusta cuando presiono tus pechos en mis manos? ¿Cuándo mordisqueo tus pezones haciendo que te arquees contra mí?- escuchó varios gemidos escapar de la boca de Brooke.

-Me encanta cuando haces eso, Ash. Me pone muy mojada, justo como ahora.- ella volvió a gemir mientras sus dedos acariciaban su clítoris. Frotándose en su entrada mientras él seguía hablando y gruñendo. -Ashton, masturbate para mí, por favor.- su voz apenas fue un gemido, cuando deslizó dos de sus dedos en su interior.

Ashton gimió con ella mientras deslizaba la mano por su hinchado miembro. La forma tan sensual en que Brooke le había pedido que se masturbara para ella, le había hecho perder la cordura y el poco autocontrol que tenía.

Ambos siguieron masturbándose, cada uno en su propia cama, escuchando los eróticos gemidos del otro a través del móvil. Para cuando Ashton acabó en su propia mano, Brooke ya estaba jadeando por su tercer orgasmo.

-Buenas noches, muñequita.- Brooke rió mientras se estiraba en su cama, sus piernas todavía temblando ligeramente.

-Como me gustaría estar ahí para poder probarte Ashton.- él dejó escapar un último gruñido antes de maldecir.- Buenas noches, Ash. – ella colgó y dejó la blackberry en la mesita. Se estiró en la cama acurrucándose entre las sábanas. Aquellos orgasmos la habían dejado completamente relajada.

#22

«I don’t need a dozen roses. You ain’t gotta wine and dine, no. I don’t need a pretty poet. Ooh, gettin’ all emotional. You gotta beg for it, beg for it. I wanna see you lookin’ up. Baby I’ma need you to beg for it.

Get on your knees, get on your knees, get on your knees. Baby, just get on your knees. Say pretty please, say pretty please, say pretty please. Baby, just say pretty please.

If you want it all. It’s non negotiable. So do as I say. If you wanna get the job, you better know who’s the boss.»

La espalda de Brooke chocó contra la puerta de la habitación que Ashton tenía alquilada. Había perdido los zapatos por el pasillo, junto con sus bragas que habían desaparecido en el ascensor. Al parecer su vestido estaba por correr la misma suerte.

Apenas se habían separado al bajar del coche, y en el ascensor el aire apenas había logrado pasar entre ellos. Ashton la había sentado en la barra mientras presionaba el botón de su planta. Sus labios se habían mantenido pegados a los de Brooke, mientras sus manos se deslizaban por su cintura bajo la fina tela del vestido.

-Ashton.- el nombre había salido de sus labios como un gemido. Provocando el gruñido de Ashton y un tirón en sus bragas.-¿Que mierda has hecho?- apenas había logrado separar sus labios. Ashton sonreía maliciosamente mientras guardaba la tela rota en el bolsillo de sus pantalones.

-No he podido resistirme.- la bajó de la barra y la besó mientras caminaban fuera del ascensor. Justo como hacían en estos instantes entrando en la habitación.

Ashton la levantó del suelo y se tiró en la cama con ella. Brooke elevó una de sus piernas y la enganchó en las caderas de Ashton. Su vestido se remangó hasta quedar enrollado en su cintura.

Brooke lo sintió echarse hacia atrás quitándose la chaqueta y la camisa. La agarró de los tobillos y tiró de ella hasta que sus caderas quedaron al borde de la cama. Brooke se sentó en la cama y empezó a desabrochar los pantalones de Ashton. Él acabó de bajarlos y volvió a tumbarla en la cama. 

Acercó peligrosamente sus labios al cuello de Brooke. De un tirón bajó la parte de arriba del vestido, haciéndola quedar totalmente expuesta. Su boca bajó divertida hacia los pechos de Brooke, pretendía entretenerse con ellos un buen rato.

Brooke dejó escapar varios jadeos mientras su cuerpo se arqueaba en el colchón. Colocó las manos en los hombros de Ashton, los hizo girar quedando a horcajadas sobre él. Ashton rompió la tela enrollada en la cintura de Brooke. Ella hizo un puchero y se alejó. Se levantó de la cama seguida de Ashton.

Brooke quería que él la persiguiera, quería que él se lo pidiera. Quería que él rogara por acostarse con ella, anhelaba sentirse deseada. Ashton la elevó en sus brazos y la recostó contra la pared. Sus respiraciones se entremezclaban, él parecía perdido en los claros ojos de Brooke.

-¿Qué es lo que quieres, Ash?- el suave ronroneo de Brooke le hizo cerrar los ojos y dejar escapar un pequeño gruñido.

-Lo sabes perfectamente.- pegó sus caderas a las de Brooke.- Por favor, Brooke.-

-Necesito que lo digas, Ash.- ella rozó sus labios contra los de Ashton.

-Quiero. Follarte. Mucho.- su voz era apenas un gruñido.- Contra la pared, en el suelo, encima de la mesa, contra el lavabo… En cualquier lugar que se nos ocurra.- Ashton marcó sus palabras con suaves empujes, haciendo rozar sus entrepiernas.

-No era tan difícil.- Brooke le quitó los calzoncillos y le hizo apartarse. Soltó una risita infantil y corrió para saltar en la cama.- Ven aquí y dame duro.- se mantenía apoyada sobre sus hombros, jugando con sus manos mientras se mantenía en el borde del colchón.

Ashton lanzó los calzoncillos a un lado y se acercó a ella. La sujetó por las caderas y la hizo girar quedando boca abajo. Brooke suspiró, sus rodillas en el borde y sus pechos completamente pegados al colchón. Estiró sus brazos hasta alcanzar uno de los cojines y abrazarse a él, mientras escuchaba rasgar el sobre del condón.

Un jadeó escapó de ella, su vagina contrayéndose con anticipación. Su cuerpo irradiaba calor, deseaba tanto sentir a Ashton en su interior, que apenas pudo evitar el gemido que salió de sus labios cuando Ashton la penetró. Lo sentía en todas partes, invadiéndola, mientras su vagina se apretaba alrededor de su miembro.

Ashton gruñía en su oído mientras se seguía empujando en su interior. La mantenía sujeta con una mano mientras se impulsaba en ella con la otra. El éxtasis la atravesó mientras el orgasmo la azotaba. Gritó contra el cojín cuando él no se detuvo y continuó embistiendo su vagina.

Brooke se elevó y jadeó cuando él golpeó justo en el lugar indicado. Ella casi había creído ver las estrellas, su cuerpo temblando y estremeciéndose por el placer de un segundo orgasmo. Su espalda arqueándose y su vagina apretando el miembro de Ashton. Haciéndolo gruñir y empujar en su interior una última vez.

Ashton se dejó caer sobre Brooke, ambos respirando con dificultad y con los cuerpos sudorosos. Se levantó dejándola en la cama y se deshizo del condón. Rebuscó en la mesilla de noche sacando una tira de condones y la colocó en la cama junto a Brooke. Rasgó uno de los envoltorios e hizo girar a Brooke mientras se ponía el condón.

Brooke jadeó cuando Ashton volvió a embestir dentro de ella. Él no le había dado tiempo a recuperarse del primer asalto, pero ella volvía a estar eufórica y preparada para la acción. Acarició la espalda de Ashton mientras su miembro seguía bombeando su interior. Sus labios dejando marcas en el cuello de Brooke. Sus torsos rozándose, haciendo que la fricción aumentara la temperatura de sus cuerpos.

El orgasmo la golpeó haciéndola gemir en los labios de Ashton. Su cuerpo estaba hecho trizas, apenas sentía las piernas. Estaba perdida en una nube de placer mientras él seguía moviéndose. Gritó en su boca cuando él dio un último empuje, haciéndola alcanzar un nuevo paraíso.

Él rodó dejándose caer a un lado de Brooke. El sudor goteando por sus cuerpos mientras calmaban sus respiraciones. Se deshizo del condón y se acostó de lado observando el cuerpo de Brooke. Ella giró la cabeza para observar el rostro sonriente de Ashton.

-¿Eso a estado bien, no?- murmuró él haciéndola reír. Se encogió de hombros y volvió a mirar el techo.-¿Qué significa eso?- ella se volvió a encoger de hombros y se sentó en la cama. Ashton la abrazo por detrás y la tumbó de nuevo en la cama.-¿Dónde crees que vas? No he acabado contigo.- Brooke se acercó a su rostro y le besó mientras giraba quedando sobre él.

-Me apetece algo de sexo en la ducha.-él gruñó mientras ella acariciaba su rostro.-¿A ti no?- Ashton asintió levantándose con Brooke enrollada en su cuerpo.

Brooke supo que era verdad, que Ashton no había acabado con ella, cuando después de una larga y ardiente ducha, él todavía había tenido fuerzas para subirla a la mesa y regalarle otros dos orgasmos.

Las horas seguían pasando y ella empezaba a pensar que a Ashton no se le acababa la energía. Pasaron el resto de la madrugada con sus cuerpos enredados, disfrutando del placer que se brindaban.

Brooke despertó al escuchar los coches pasando a toda velocidad por la carretera. Miró a su alrededor observando la pequeña habitación desconocida. Se maldijo a sí misma, después de todo, la noche con Ashton no había sido un sueño.

La puerta del baño estaba cerrada, pero aún así podía escuchar el agua de la ducha correr. Rodó en la cama buscando su vestido, lo encontró a los pies de la cama, completamente rasgado y hecho jirones. 

Se levantó buscando algo de ropa para poder irse, mientras que el agua de la ducha dejó de escucharse. Se apresuró, cogiendo una camisa que le llegaba por las rodillas y un cinturón. Encontró su bolso en la mesa cerca de la puerta y salió de la habitación sin hacer ruido. Cerró la puerta detrás suyo mientras se arreglaba el vestido improvisado. 

Se dirigió rápidamente por el pasillo hasta el ascensor, encontrando sus zapatos por el camino. Revisó el bolso en busca de su teléfono móvil, Ashton debió de recogerlo mientras ella estaba perdida en su nube de placer. Llamó a Anne mientras bajaba en el ascensor, necesitaba que la recogiera y la llevara a casa.

-¡Brooke! ¿Dónde demonios has estado toda la noche? Desapareciste del club sin avisar.- Anne contestó al primer tono, ella había estado llamando toda la noche.- Te he llamado cientos de veces y no contestabas. Estaba preocupada.-

-Escucha, te lo contaré en cuanto vengas a buscarme. Estoy en el motel paradise. ¿Te suena de algo?- Brooke salió del motel. Barrió el lugar con la mirada y encontró una cafetería en la calle de enfrente.

-Sé donde está, ¿Pero que demonios haces tú ahí?- Brooke escuchó de fondo como Anne cogía las llaves.-

-Antes de salir de casa. ¿Me puedes traer unas bragas, por favor?- Anne se atragantó con su propio aire.- Y sobre lo de que hago aquí. Me he acostado con Ashton.- Brooke escuchó a Anne reír. -Te espero en la cafetería que hay enfrente, date prisa, llega antes de que Ashton se ponga a buscarme, por favor.-

-En diez minutos estoy ahí, petardo. Pídeme un capuchino para llevar.- Anne cortó la llamada antes de que Brooke pudiera responder.

-Serás golfa.-murmuró Brooke mientras se colocaba los zapatos para entrar al local.

Se acercó al mostrador y encargó el pedido de Anne. Sacó el dinero del monedero para pagar, y mientras la camarera lo preparaba, Brooke se dirigió al baño para arreglarse. Buscó en su bolso el pequeño neceser, necesitaba limpiarse el maquillaje de la cara y cepillar el lío que tenía en el cabello.

Salió del baño buscando a Anne con la mirada, ya habían pasado más de diez minutos. Se acercó a la barra a por su pedido y la vio entrar por la puerta.

-Ahí estás, tienes que explicarme un par de cosillas.- Anne cogió su café y se acercó con Brooke al coche.- Toma, ahí hay algo de ropa y las bragas que me pediste.- subieron al coche y Anne le entregó una bolsa de gimnasio a Brooke.

-Gracias, no sé qué habría hecho.-Brooke se pasó a los asientos de atrás mientras Anne conducía de vuelta a su casa.

-Podrías haberte quedado con Ashton. Anoche le gustaste, y mucho.- Anne la miró por el espejo retrovisor mientras Brooke acababa de cambiarse.

-Acabo de salir de una relación, no voy a tirarme de cabeza a otra.- Brooke se recostó en los asientos y bajó la ventanilla. Necesitaba aire, la resaca la hacía marearse.

-No me refería para una relación, pero podríais ser amigos. Ya sabes a lo que me refiero, el sexo para relajarse no viene mal de vez en cuando.- Brooke conectó su mirada con la de Anne a través del espejo retrovisor, rompieron en carcajadas negando con la cabeza.-Oh venga, Brooke. Necesitas liberar tensiones, además, la cara de «Me han follado toda la noche y lo he disfrutado.» que llevas puesta es una pasada. – Brooke apenas podía respirar por las carcajadas.- Ahora mismo me das envidia, golfa.- Anne aparcó frente al local.

Brooke la invitó a subir un rato, y Anne encantada la siguió.

-¿Desayunamos?- Anne asintió mientras Brooke buscaba en las alacenas.

-Dime, ¿Qué tal ha sido?- Brooke miró a Anne por encima del hombro sonriendo. Se encogió de hombros y siguió preparando la masa para las tortitas. -Vamos, cuéntamelo todo, y con detalles, bueno no, sin detalles, o sí. Ay no sé, tú solo cuenta.- Brooke rió ante la indecisión de Anne. Se acercó a ella mientras la masa reposaba y la ayudó a poner la mesa.

-Si te soy sincera, ni siquiera Hayden me ha dado tantos orgasmos en una sola noche. – Anne abrió la boca sorprendida.-Ashton tiene una forma de moverse que te vuelve loca. Y sus brazos, son esa clase de brazos que hacen que quieras clavar las uñas en ellos. –

-Oh por favor, eres una jodida zorra, yo también quiero un hombre así.- Anne golpeó cariñosamente el brazo de Brooke. Ella rompió en carcajadas, le encantaba molestar a Anne.

Siguieron hablando mientras Brooke preparaba las tortitas y Anne hacía el zumo de naranja. Anne no dejaba de preguntar por los sucios detalles de la noche de su amiga. Y Brooke se los contaba con total libertad.